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Ruta electoral

  • Actualizado: 09 agosto 2021 /

    Ya bastante desánimo y hastío causan la actitud y desgaste de buena parte de los políticos hondureños, en la ruta a las elecciones generales de noviembre, como para haber profundizado en la incertidumbre con la tardía aprobación del presupuesto para la celebración de estos comicios. Como bien dicen, “no está la Magdalena para tafetanes”. No hay más espacio para seguir entorpeciendo el camino a las votaciones, metiéndole más dudas y zancadillas. La precaria situación del país no da para más.

    Esa demora en la aprobación de fondos que se destinarán a las elecciones, presagiaba el fracaso en la transmisión de resultados, según palabras de advertencia del Consejo Nacional Electoral (CNE), cuyas autoridades habían urgido esos mil millones de lempiras sobre todo para invertir en tecnología que asegure la agilización del proceso del 28 de noviembre.

    Las dudas en la comunicación de resultados -que aparentemente se ha resuelto con ese presupuesto aprobado- se sumaron a otros dilemas, como los cambios en el cronograma electoral, la entrega de la nueva cédula a 1.7 millones de hondureños que aún no la reciben, las quejas de los nuevos competidores y la abundante cantidad de partidos y candidatos: 16 que aspiran a convertirse en Presidente, 14 partidos políticos y más de 33,000 candidatos que buscan ocupar uno de los 3,038 puestos. Muchos de estos candidatos arrastrando historias nefastas.

    Pero bien, con el tema de los fondos resuelto cuando faltan solo 16 semanas para las elecciones, el CNE se ha comprometido con su obligación de organizar comicios “transparentes, primando los intereses de nuestra patria”, escribió uno de los consejeros en sus redes sociales al agradecer la ampliación presupuestaria y el mecanismo que les permite la contratación directa para la implementación del famoso Trep, la Transmisión de resultados electorales preliminares, con la novedad del lector de huellas. Con esos asuntos definidos, con el nuevo cronograma y si finalmente el Registro Nacional de las Personas (RNP) cumple con la distribución de las identidades que faltan, lo que espera el país es mayor certidumbre para que las votaciones no fracasen, que se garantice esa transparencia que promete el CNE y que se logre una votación masiva. No echemos a perder esta gran oportunidad para enderezar el futuro de la nación. No les demos más espacio a quienes buscan el fracaso del proceso y negar el derecho del pueblo a elegir a sus gobernantes. Tengamos presente que el propósito sagrado es buscar el bien general, alentados por el espíritu de la democracia.