12/01/2026
09:37 AM

Programa necesario

    Inmersos en turbulencias creadas desde las alturas dejamos pasar numerosos indicios e iniciativas en favor de los hondureños, anhelantes del mejoramiento en la calidad de vida sostenida e incrementada en trabajo estable y digno como sostén de las aspiraciones personales y familiares. Desde Estados Unidos llegan buenas nuevas concretando acciones que fueron propuestas en programa directamente destinado para aminorar la presión de las migraciones desde Honduras, El Salvador y Guatemala.

    La vicepresidenta Kamala Harris expresó su satisfacción y visión positiva de la Alianza para Centroamérica concretado en el Llamado de Acción para el Norte del istmo. “Lancé una asociación público-privada en 2021 para crear oportunidades económicas para que las personas del norte de Centroamérica aborden las causas fundamentales de la migración”, escribe en Twitter. La pérdida de empleos y la muy escasa creatividad de oportunidades de trabajo son uno de los motivos más fuertes para emprender la ruta hacia el norte con inmensos riesgos y sin garantía de conseguir la meta.

    La iniciativa muestra “el compromiso del gobierno de Estados Unidos de alentar la inversión del sector privado... Combina con eficacia los compromisos del Llamado a la Acción con programas y recursos específicos para facilitar el crecimiento impulsado por las inversiones”, expresa el comunicado emitido en Washington. Se pasa así de la cooperación a círculos oficiales donde se evapora la ayuda en gastos y en remiendos a un presupuesto marcado por carencia de recursos sin austeridad en su uso.

    Desde el lanzamiento de la iniciativa, cerca de medio centenar de empresas han dirigido su mirada hacia el istmo, sobre todo ahora en que las facilidades y beneficios en países asiáticos no son tan favorecedores tanto por la distancia del mercado como por las condiciones de la geopolítica. La inversión en países cercanos a los grandes capitales ocupa espacio prioritario en las agendas de las multinacionales.

    Honduras debe presentar un ambiente atractivo real, no palabras de funcionarios que pasan como el agua de los ríos. Los incentivos para atraer la inversión son más que necesario, pues la naturaleza de las empresas es la creación de riqueza y su participación en inversionistas, en trabajadores y beneficiarios indirectos que son muchísimos. A ello hay que sumar la seguridad jurídica, pues bien dice la sabiduría popular que el dinero es sumamente sensible y cobarde. Si es débil o claramente ausente la seguridad en la inversión hasta ahí llegó y a buscar otro país. Y a ello habrá que señalar que la infraestructura es también un poderoso atractivo. Crece el optimismo con el programa de inversiones, pero es necesario crear las condiciones más favorables para multiplicar los empleos y fortalecer las oportunidades de trabajo.