27/05/2024
12:01 AM

Los techos...

    Ya salieron lo portadores de la varita mágica, cuya acción queda en el mundo de la magia, léase palabras, sin modificar la realidad tras una efímera ilusión que, a la hora de hora, deja la puerta abierta para la próxima actuación circense. No hace mucho desde la regional del Instituto Hondureño de Seguridad Social en San Pedro Sula las autoridades anunciaron la edificación de un nuevo hospital, pues sus instalaciones no se han agrandado un centímetro desde hace unas cuatro décadas manteniéndose en tirar y levantar paredes.

    En el IHSS funciona una directiva que se puede calificar como cero a la izquierda, pues no solo es ignorada por los aportantes al Seguro, sino que no muestra su rostro y hace valer su responsabilidad de representantes de los trabajadores, de los empresarios y del sector público. Por eso pasó lo que pasó cuyas secuelas que todavía seguimos padeciendo.

    ¿Habrá rescate del IHSS? Para esperanza de los beneficiarios la suerte no está echada, al contrario de lo que señala la clásica expresión de la antigüedad. No sólo es que se puede y debe salvar el Seguro, sino que es necesario no esperar más e iniciar, con total transparencia, una recomposición estructural de manera que la inversión no se restrinja a compras ni a cumplir exigencias del sindicato o del contrato colectivo. Inversión en nuevos edificios para hospitales y clínicas, pues, pese a la crisis de la economía y el alto desempleo, los afiliados y beneficiarios del IHSS van en aumento.

    ¿Podría integrar a los jubilados de Inprema como se viene diciendo? Si no hay mejoras reales, no se deben crear ilusiones, aunque hay de por medio millones, pues tanto para los nuevos como para los demás la institución se halla desbordada sin garantías de recobrar su actividad normal.

    Apenas crean ficticiamente claridad en el horizonte cuando aparece la realidad verdadera en palabras de Cantinflas. La empresa que prestaba servicio a los derechohabientes en occidente cerró sus puertas, pues no le han pagado estos tres primeros meses del año. El incumplimiento del contrato por el que el IHSS subroga el servicio a los afiliados ha llegado al límite, aunque posiblemente tras las protestas y el malestar de la ciudadanía se logre un acuerdo.

    Ahora vuelve el tema con la anunciada ley de protección social cuyo primer rostro en el caso de que el Congreso se centre en prioridades, es la ruptura de techos. Es decir que se pagará más sin garantía de mejoramiento en el servicio. Claro que una buena y oportuna atención exige mayor cotización, pero la responsabilidad recae también en el Estado, que debe contribuir a la salud de todos los ciudadanos, también a la de aquellos que aportan mensualmente.