Las quejas siguen llegando de Occidente donde se han multiplicado los problemas debido a las intransitables vías. El mal estado de las carreteras hace tiempo representa una grave dificultad para sacar la producción de la zona, un durísimo golpe para la supervivencia de las familias que viven del campo.
Vehículos cargados con vegetales, maíz y frijoles quedan varados arriesgándose a un accidente; lo mismo que los camiones que salen con café, cuyos productores se ven obligados a pagar más por los fletes. Un trancazo a la economía de esa región y al bolsillo de todos los consumidores que, al final, cargamos con esas alzas en los precios.
Las carreteras principales, secundarias y terciarias están destruidas en todo el corredor occidental de Honduras. Lo han denunciado los productores, se han quejado los alcaldes y lo ha mostrado LA PRENSA que ha plasmado en imágenes el penoso y peligroso estado de esa red vial a la que no le llega ni el raspadito que han acostumbrado las autoridades.
Hay daños en parte de la carretera de San Pedro Sula a La Entrada, Copán; desde Santa Rosa de Copán a Cucuyagua, y lo mismo está dañado el trayecto a Ocotepeque.
Todas las vías llenas de baches. Municipios de Lempira igual pasan sufriendo, tapando hoyos cuando no llueve y con el lodo al cuello cuando, como ahora, está lloviendo. Hay quejas, también, por las vías entre Marcala, La Paz, y La Esperanza, Intibucá.
Las pavimentadas tienen baches y las de tierra están en total abandono, de acuerdo al amplio reporte del equipo de LA PRENSA que constató el daño de la infraestructura en esos departamentos. Y como se preveía, hay municipios copanecos que han decretado emergencia al colapsar sus vías con las lluvias.
Uno de esos municipios es Copán Ruinas, al que se sumaron Cabañas, Santa Rita y San Jerónimo que, lo mismo, han venido alertando por el deterioro de la carretera que conduce de la ciudad de La Entrada hasta la frontera con Guatemala.
Y en la zona central del país, igual se reportan accidentes y pérdidas por sus pésimas carreteras. Un ejemplo es el tramo que va de Vía Palestina a Patuca que está incomunicada por el daño de las calles y la ausencia de puentes en la región.
Urge reparar la vía desde Jamastrán hasta Patuca y de Patuca a Juticalpa. Y aunque el Gobierno ordenó actuar, bajo emergencia, ante los daños de las últimas lluvias, eso no será suficiente. Hay que cambiar la respuesta que se viene dando del “no hay dinero” y buscar fondos porque es apremiante hacer inversiones para rescatar la red vial y aliviar la economía de los productores que esperan que la indiferencia sea un mal que quede en el pasado.