18/05/2024
12:15 AM

Inversiones

    Las estrategias en el mundo de las inversiones van mucho más allá de iniciativas y estudios inteligentes y correctamente creativos, pues hay colaterales que apuntan directamente a la movilidad y utilización de capitales, siempre con atención y análisis al presente y al futuro inmediato con exigencias firmes en seguridad jurídica y en rentabilidad calculada a los recursos utilizados.

    En la Secretaría de Promoción e Inversiones de Honduras han elaborado la nueva estrategia para captar Inversión Extranjera Directa ( IED), pues el problema que más directamente afecta a los individuos y a las familias es el desempleo por carecer de una fuente de ingresos con qué hacer frente a la carestía de la vida en ascenso, reflejado en la inflación real y no en la que presentan los datos oficiales.

    Excelente la iniciativa, aunque la estrategia es conocida en líneas generales sobre aquellos elementos que han provocado en la década pasada la caída en picada al proyectar el país una imagen escasamente atractiva al capital extranjero, según reflejan cifras oficiales, en 2016 se superó la inversión exterior a 1,000 millones de dólares con una caída en 2020 en 400 millones.

    Son muchas y graves las necesidades, pero al calar en la calidad de vida de los hondureños las escasas oportunidades de trabajo se hallan en los primeros lugares de esa cadena tan deprimente integrada, además, por seguridad, educación, salud. Y todo ello con respaldo de la estabilidad política, gancho sumamente necesario de la cara al exterior. La situación del país no da para mucho. Hay que rectificar lo que sea necesario, pero no armar el embrollo ideológico, cuyo olor e intención detecta de inmediato el capital.

    El titular de Promoción e Inversiones señala que las estrategias tienen como objetivo mejorar el clima para atraer la inversión, lo cual exige una labor titánica por el pasado y por lo que ofrece el presente, pues mezclar lo político con la economía, dando prevalencia a lo primero para halagar al electorado, es un gran error que a la primera espanta el capital. Los ejemplos están a la vista en países cercanos y los primeros pasos dados por el gobierno ahuyentan y no atraen.

    El mejoramiento del clima que “esperamos en los próximos meses”, para la inversión implica simplificar los trámites, identificación de beneficios en cada región, saneamiento en la administración pública y elaboración de contratos que faciliten las operaciones en los centros de trabajo. Todo ello es la radiografía del ambiente restringido a condiciones ampliamente conocidas, pero lo demás, la seguridad, garantías y estabilidad superan con creces los beneficios burocráticos ofrecidos que, aunque facilitadores, no pesan tanto a la hora de las decisiones como la imagen del país en el exterior.