17/06/2024
02:38 PM

Esperanza y vida

    Son numerosos los especialistas en crear y extender cortinas de humo en momentos oportunos para que con el paso del tiempo se difumine el interés en determinados asuntos para seguir en lo mismo, pero con mayor gravedad. En estos últimos años, Salud ha constituido un campo muy fértil para diseñar estrategias de entretenimiento con visible deterioro y con hondo malestar en los ciudadanos que perciben la multiplicación de promesas, pero la nulidad en hechos.

    Hace unos meses eran millonadas las que ofrecía el gobierno español para ampliar la atención a la población, especialmente en aquellos lugares donde es más precaria y mayor el índice de pobreza. Pese al casi regalo, el rechazo fue explicado con otra fuente de financiamiento, pero siempre con el acercamiento a la península para dirigir los recursos, según dictamen del Gobierno. En el olvido quedó todo porque al casi regalo se le ponían condiciones de uso.

    Hace unos días difundieron imágenes de maquinaria preparando terrenos para la construcción de hospitales, pero ha quedado ahí, pues ahora habrá que esperar qué decide el nuevo ministro de Salud para conocer no solo la ruta, sino la necesaria velocidad para enfrentar con eficacia los enormes desafíos tanto en la atención inmediata a los pacientes e internamiento en hospitales como a la entrega de medicamentos, cita para consulta y exámenes.

    El escritor Julio Cortázar señalaba que “probablemente de todos nuestros sentimientos el único que no es verdaderamente nuestro es la esperanza. La esperanza pertenece a la vida, es la vida misma defendiéndose”. Es la batalla diaria de la vida defendiéndose en la crítica necesidad convertida en esperanza en cada paciente en fila para poder ingresar al hospital, al centro de salud y ser recibido por el médico. No es necesario explicar la metáfora. Con la sola visión diaria de interminables filas es suficiente para comprender que no solo la vida, la personas también aceptan que lo último a perder es la esperanza.

    Ahí tenemos al Instituto Hondureño de Seguridad Social atascado desde la declaración de la Ley Marco de Seguridad Social como inconstitucional desde hace más de un año, sin que haya posibilidad inmediata para el nuevo ordenamiento jurídico, porque la crisis en el Poder Legislativo va para largo, ya que el oficialismo no quiere entender que está en minoría y necesitan hablar, negociar y lograr consensos. Así los afiliados y derechohabientes del IHSS en diversas ciudades del país tienen que recurrir al débil sistema estatal, aunque las cotizaciones, también la patronal, han de estar al día.

    “Todo bien como la miel” es el mensaje oficial. Con la nueva titular de Salud, quien ha dado unos meses para el “milagro”, se renueva la esperanza que “le pertenece a la vida, es la vida misma defendiéndose”.