15/06/2024
12:39 AM

Empleo

    Las opiniones sobre el acontecer diario son tan diversas como las personas, pero tendrán el suficiente y válido atractivo en cuanto se fundamenten en hechos concretos y verificables, pues la teoría periodística enseña que aquellas son plurales, habrá muchas y muy divergentes, pero los hechos son “sagrados”. Y ahí es donde se libra la batalla desde la cúpula del poder para mostrar una imagen favorable y descalificar posiciones contrarias. Menos mal que, como enseña la sabiduría popular, se atrapa antes a un mentiroso que a un cojo, aunque en política sigue ondeada la bandera de miente, miente que al final creerán.

    En estos últimos días se ha generado la polémica sobre la creación de empleo que tiene como antecedentes inmediatos aquello del precio de los huevos en el mercado, lo de la canasta básica o la entrega de dólares. Explicaciones que los hechos diarios desmienten el pregón oficial , pues basta ir al mercado, o a entidades bancarias para topar con los hechos. Se van asimilando, pero es lo que hay.

    La polémica sobre las oportunidades de trabajo surgió con las declaraciones del sector privado cuyos miembros aseguran que en el año recién terminado se crearon 77 empleos, cifra que se respalda con la afiliación de estos dichosos colaboradores al Instituto Hondureño de Seguridad Social, fuente confiable y actualizada de la “salud” laboral. Hechos son hechos y puede que haya más oportunidades, ciertamente precarias, de trabajo, pero sin afiliación al IHSS no son empleos duraderos ni favorables para las familias. El titular del Instituto de Estadística asegura que el Gobierno ha creado unos 65,000 empleos lo cual contrasta, de extremo a extremo, con la afirmación del sector privado. Si observamos la demanda de empleo por las filas de jóvenes a la espera en el sector maquilero la verdad es clara, manifestada también en la reacción oficial. “Vamos a trabajar en mejorar el diálogo con varios sectores, entre ellos la empresa privada, la cual es muy importante, no estamos ni buscamos estar alejados de ellos”. Después del trueno, Jesús María.

    En reciente editorial señalamos la creciente y agobiante necesidad de generar condiciones favorables para la creación de empleo en los dos próximos años pues se afianzaría la estabilidad familiar, empujaría la industria de la construcción y el sector productivo, beneficiaría la economía de medianos y pequeños comerciantes y habría una mayor posibilidad de pagar los servicios básicos. Es decir, con trabajo, todo menos malo. Parece que todos los sectores saben que “hablando se entiende la gente”, pero es cuando hay intención de entenderse, no forzar imposiciones. Mejorar las condiciones de diálogo es urgencia imprescindible para el entendimiento entre las partes de manera que haya congruencia entre el pensar, decir y actuar.