19/04/2024
12:10 PM

Elección del nuevo rector de la Unah

    Con la juramentación del nuevo rector de esta institución educativa estatal, Víctor Javier González, por parte de la Comisión de Concurso y Acompañamiento nombrada por el Congreso Nacional, es de esperar que finalmente se inicie una nueva etapa que logre superar la ingobernabilidad y la corrupción oficial imperante por más de ocho meses, que obligó al estudiantado a denunciar públicamente el caos imperante del cual ellos han sido las víctimas, obligando al nombramiento de comisiones interventoras por parte del Poder Legislativo.

    Durante años, la Unag ha estado controlada por una red de funcionarios que se lucraban a expensas de su patrimonio y se perpetuaban en los cargos directivos, contando con respaldos de ciertos diputados olanchanos. El nepotismo, elecciones internas amañadas, favoritismos de carácter político, pérdida de bienes propiedad de la institución y hacinamiento de los estudiantes en viviendas que no reúnen condiciones mínimas de salubridad han sido algunos de los males crónicos imperantes.

    Ahora queda pendiente la elección del nuevo rector de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras, cargo para el cual el actual incumbente próximamente anunciará si se postula para la reelección, algo que es adversado por grupos estudiantiles y docentes. La “alma mater” arrastra un déficit presupuestario crónico debido a la deuda acumulada por los Gobiernos al no honrar el 6% que constitucionalmente debe asignársele anualmente, lo que le ha impedido implementar nuevos proyectos educativos y administrativos, lo que debilita su necesaria expansión, la calidad de la enseñanza-aprendizaje y las labores de investigación y extensión.

    El retorno a clases presenciales en sus distintos recintos a partir de este trimestre académico conlleva agudos problemas de espacio físico y de mobiliario, que al no ser adecuadamente atendidos inciden en su sistema educativo. También la inseguridad prevaleciente en horario nocturno pone en riesgo tanto a alumnos como maestros, otro problema que debe ser resuelto a la brevedad.

    Es de desear que cuando se practique en el curso de este año el proceso eleccionario, el mismo se lleve a cabo con total transparencia, en un clima de altura, sin cuestionamientos que pongan en entredicho el eventual resultado. La máxima casa de estudios debe ser el paradigma democrático de la nación por cuanto en su seno se forjan lar nuevas generaciones que eventualmente asumirán la conducción del Estado.