24/05/2024
12:52 AM

El Tablón

    Mientras no llueva en occidente” es aún la expresión tradicional autoconsoladora de la población del valle de Sula cuando arrecian las lluvias y llegan los recuerdos de trágicas jornadas en las que las aguas rompían las barreras de tierra, inundaban las fértiles tierras cultivadas y destruían carreteras y puentes dejando aisladas a miles de familias durante semanas. Ahora van sonando las trompetas de una pronta solución, pero como aconseja la sana experiencia “hasta no ver no creer”, porque, de momento, estamos en el mismo camino.

    Señalamos lo anterior porque en fuente oficial se ha conocido que la Empresa Nacional de Energía Eléctrica iniciará el proceso de licitación para los estudios de la represa El Tablón en la cuenca media del río Chamelecón. Ha sido habitual en los gobiernos dejar en archivo lo avanzado por administraciones pasadas de manera que los esfuerzos y los recursos utilizados durante décadas se olvidan, pues lo mejor y lo necesario es lo “nuestro” y hay que partir de cero.

    Se han dado fechas para elaborar los estudios e iniciar los trabajos. Algo parecido o similar ocurrió tras el Fifí y tras el Mitch con extensión después de las tormentas Eta y Iota, pero como sucede en ciudades con carencia de agua potable, pasa el verano y al llover las promesas de mejoramiento en la atención de la población queda para el próximo año cuando lleguen las quejas.

    “Tenemos los términos de referencia, todas las bases y es probable que esta semana o la siguiente se lance el proceso”, anunció el gerente de la Enee. Claro que desde pequeño escuchábamos a nuestras abuelas “del plato a la boca se cae la sopa” y nada extraño, pues la sorpresa llega por aquello del financiamiento. Hace un año se hizo oficial la disponibilidad de 2,500 millones de lempiras para las obras de El Tablón. Se necesitaría, sin duda, financiamiento externo, pero como apoyo al capital nacional, pero ahora se va esclareciendo el panorama, “estamos buscando financiamiento”.

    Aunque es muy débil la confianza en políticos y funcionarios, es tal la gravedad de la situación que una tabla al alcance de la mano es alivio que, en esta enésima ocasión, se respalda en los estudios a realizar este año y el inicio de los trabajos en el próximo que ojalá no sea en diciembre de 2024. Como dice la jerga popular “menos da una piedra”, pero más que necesario es urgente la mitigación de los daños en el valle de Sula que, de lograrse, el beneficio llegará directa y notoriamente a la economía nacional.