La preocupación por una emergencia alimentaria en Honduras por efectos de la pandemia y el clima, que no ha favorecido a los productores, ha sido refrendada por organizaciones mundiales que han identificado la hambruna que atenta contra las familias más pobres que viven sobre el llamado Corredor Seco. El panorama tiende a agravarse si el Gobierno no atiende esta advertencia que apunta a una crisis sin precedentes, mientras persiste el desenfoque de los problemas más urgentes a raíz del estancamiento que se ha vivido en el Congreso Nacional.

El empeoramiento de la inseguridad alimentaria se ha adelantado en estos meses de febrero a mayo, señala un reciente informe que alerta sobre la necesidad de llevar asistencia humanitaria a las comunidades que viven de la agricultura.

Ese es, sin duda, el primer desafío para la doctora Laura Suazo, que es la nueva ministra en la Secretaría de Agricultura y Ganadería, una profesional preparada en todos los aspectos de los procesos agropecuarios y con experiencia en grupos comunitarios. Es la primera mujer que ocupa este cargo y una de las diez en el gabinete de la presidenta Xiomara Castro de Zelaya.

Suazo tiene la suficiente formación para hacer un trabajo destacado en este ministerio. Ha sido docente en la Escuela Agrícola Panamericana, cuenta con un doctorado en Educación Agrícola y Desarrollo Rural de la Cornell University, y una maestría en Educación Agrícola y Sociología Rural de la Louisiana State University de Estados Unidos. Son referencias que, sumadas a su experiencia en el campo, cuentan para confiar en que estaremos en buenas manos en esta Secretaría que es clave para el éxito de esta administración.

Y la primera recomendación que hace la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) es dar ayuda de emergencia a las poblaciones más vulnerables para que reparen sus medios de subsistencia y produzcan alimentos, impulsar los mercados locales y ampliar la duración de la asistencia alimentaria y las transferencias de efectivo, además de dar cobertura con programas de alimentación escolar en toda esa zona.

La reactivación del sector es una vieja deuda que hay que cumplir con buen juicio, determinación, innovación y los conocimientos para aumentar la producción agrícola, una de las propuestas de campaña de la presidenta Xiomara Castro.

Confiamos en que la desconfianza en las instituciones no sea obstáculo ni excusa para ejecutar las estrategias en el campo, salud, educación y combate a la pobreza.