17/06/2024
10:37 AM

Amplia socialización

    No fue igual, pues algunos señalarán minutos de diferencia de otras ocasiones, pero fue similar, pues la votación sobre el presupuesto del presente año fiscal, con resultado adelantado, en horas de la madrugada. Amanecimos los hondureños con la claridad del día, pero no con cuentas claras, pues quedaron ventanas entreabiertas y puertas medio cerradas que serán cauce para el uso de recursos puesto que el rendimiento de cuentas es todavía una tarea ausente.

    Es significativa la explicación, sumamente pormenorizada, dada en la Comisión de Finanzas del Congreso Nacional, la misma fuente que identificó lo de la tamaleada. “Realmente el proceso de socialización del presupuesto del 2023 fue muy amplio... muy completo”. No es lo mismo oír que escuchar para valorar iniciativas, sugerencias y consejos de manera que de la consulta se acepten aportaciones.

    El detalle está claro: 38 audiencias públicas y 148 horas de trabajo para recibir sugerencias y críticas tanto de instituciones del gobierno como de la sociedad civil. Pero claro la explicación tiene su coletilla final muy explicativa. Lo que oyeron y su asentamiento con movimiento de cabeza tuvo un final: “No se está en capacidad de poder atender”. Y colorín colorado...

    Tiene justificación la madrugada y el debate único. No hubo cambios y el texto pasó liso según llegó de la Secretaría de Finanzas y pasar por la presidencia del Ejecutivo. Si a la redundante opacidad sumamos la manipulación de partidas, uso de recursos no utilizados y otras muchas mañas en el quehacer público la escasa credibilidad seguirá cayendo y la desconfianza aumentará.

    La Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ) señaló que “el aumento del presupuesto para 2023 es inconsistente con la realidad nacional”. En porcentaje representa el 47% del producto interno bruto mientras que en los países de la región es menor del 27%. Casi nada, como si nuestra economía, el ejercicio fiscal o la “ausencia” de corrupción fuesen modelo en la región. Los días irán reflejando más que las palabras la situación real del desempeño en la gestión pública en todas sus manifestaciones.

    El Fondo Departamental asomó, de nuevo, las orejas y pasó con otra denominación, pero con cauce y finalidad idéntica, de manera que queda abierto el financiamiento del proselitismo con dinero de todos. Más sabe el diablo por viejo que por diablo y ya podemos apreciarlo claramente en decisiones y acciones durante el primer año y en los días de este primer mes.

    Si a esa tan acomodada asignación de partidas sumamos el rendimiento de cuentas a gusto de los “gastones”, tendremos mucho más de lo mismo para el presente y buena parte destinado a las próximas generaciones. Pero “la socialización fue amplia y muy completa”.