Contra lo que se pudiera pensar, la principal diferencia no reside en su ubicación geográfica, a pesar de que una se encuentra en el hemisferio norte y otro en el sur.
Tampoco la diferencia racial es la más importante, aunque unos parecen vikingos y los otros son más trigueñitos.
Es más, son iguales en ciertas cosas, por ejemplo: Ambos poseen grandes yacimientos de petróleo crudo.
Pero, lamentablemente, hasta ahí llega el parecido.
Resulta que mientras Venezuela está sumida en una terrible crisis económica y posee una de las más altas tasas de inflación en el mundo, Noruega navega en bonanza y bienestar.
En Noruega no han dilapidado el dinero como en Venezuela, no lo han utilizado para fomentar “revoluciones” o para que un mandatario con sueños de grandeza se quede en el gobierno con carácter vitalicio.
Noruega tiene un fondo manejado por técnicos financieros apolíticos, solamente interesados en el bienestar de su pueblo y, de manera muy inteligente y conservadora, han hecho inversiones para cuando se les terminen las reservas.
Esa es la principal diferencia entre Noruega y Venezuela.
Los noruegos no han festinado con el dinero, lo han invertido pensando en el futuro, sin importar quién es el primer ministro y cuántos años quiere quedarse.
Esas inversiones suman la increíble y casi inimaginable cantidad de mil millones de miles de millones de dólares, puesto en números creo que son $ 1.000.000.000.000.000.00 o algo parecido.
En Venezuela, por otra parte, que recibe más de ochenta mil millones de dólares al año por sus exportaciones de petróleo, los dólares son escasos. Si usted necesita adquirirlos tiene enormes restricciones, aunque en el mercado negro abundan.
El cambio oficial 6 bolívares por dólar, el cambio en la calle, cuarenta por uno.
¿Por qué los noruegos no se quejan del “imperialismo yanqui”?
¿Por qué el primer ministro no se anda quejando de que lo quieren matar y todas las cosas que dice el presidente venezolano?
La verdad es que los noruegos no utilizan el sentimiento patriótico para distraer al pueblo fines políticos, a diferencia de Venezuela.
Los noruegos están en lo que están y no se puede decir que son “ultraderechistas”, Noruega es uno de los países más socialistas que existen. La diferencia es que el socialismo de Noruega es real, no un slogan para engañar al pueblo.
Los sistemas educativos, desde pre kínder hasta post grado universitario, así como los de salud, son casi gratis para todo el pueblo y de primerísima calidad, la infraestructura vial, los proyectos de vivienda; todo es socialista, pero en riqueza y abundancia.
Y lo era así antes de que se descubrieran los grandes yacimientos de petróleo y gas del Mar del Norte, lo que ocurrió muchos años después de que Venezuela ya fuera una potencia petrolera.
Es un socialismo casi puro, pero con libertad, con leyes iguales para todos, un socialismo benefactor del que jamás han disfrutado los cubanos con sus sesenta años de dictadura castrista o en los quince que lleva el chavismo en Venezuela.
Es un socialismo desconocido para los Castro, Chávez o Maduro y sus aprendices, un socialismo con libertad, con alternabilidad en el poder, con abundancia, sin opresión ni corrupción.
La principal diferencia entre Venezuela y Noruega reside en sus mandatarios y en la forma en que viven sus ciudadanos.
