El término serendipia es la traducción al español de “serendipity”, un término anglosajón mencionado por Horace Walpole en 1754. Él lo tomó de un antiguo cuento persa llamado “Los tres príncipes de Serendip”, nombre que los árabes daban a la isla de Ceilán, actualmente Sri Lanka. En el cuento, los protagonistas solucionaban sus numerosos problemas a través de increíbles casualidades.

De ahí que cuando algo que se realiza accidentalmente resulta afortunado, se dice que se ha producido una serendipia. Una secretaria se viste apresuradamente y cuando llega a la oficina se percata de que se puso la falda de un color y la chaqueta de otro. El gerente la felicita por la “combinación” y decide que se debe usar en adelante como una forma de dar mayor variedad al uniforme de la empresa. Este tipo de casualidades incluso han quedado registradas en la historia. Por ejemplo, para Umberto Eco, el mismo descubrimiento de América, que Colón encontró cuando en realidad buscaba un camino corto a las Indias, fue una clara serendipia. Pero quizá el más famoso caso de esto se le atribuye a Alexander Fleming. Se dice que, al regresar de unas vacaciones, encontró en su laboratorio que un hongo verde del genero “penicillium” había contaminado los cultivos donde crecían colonias de “Staphilococus”. Cualquiera se hubiera molestado por este inconveniente, pero Fleming no. Observó detenidamente y vio que este hongo lograba que a su alrededor desaparecieran las bacterias. Así fue como descubrió este fuerte bactericida. Todo un hallazgo casual, por serendipia. Lo llamó “Penicilina” e inició la nueva era de los antibióticos, uno de los avances más grandes en la medicina moderna.

La lección es clara. ¿Deberíamos disgustarnos cuando algo no nos sale como esperábamos? Recordemos a David J. Schwartz: “Cada adversidad trae en su seno un beneficio equivalente o mayor”.

LO NEGATIVO: Pensar que todo lo desafortunado que nos ocurre es siempre para mal.

LO POSITIVO: Observar detenidamente, quizá podemos descubrir en todo ello beneficios. Pudiera darse también en nuestras vidas casos de serendipia.

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