Este día salieron del país aproximadamente 600 compatriotas hacia la frontera méxico- estadounidense. Ayer también, y así ha sucedido todos los días entre enero y agosto de este año. Las autoridades fronterizas de EUA han contabilizado un número aproximado de 145,800 hondureños detenidos en ese periodo.
Es un viaje de miedo. Van escapando de la pobreza, de la inseguridad que existe en sus países. Van con una esperanza a prueba de fuego que encontrarán lo que buscan. T
odos y cada uno de ellos que emprenden esa travesía de horror saben que seran maltratados, mal vistos, vejados, violados, secuestrados, extorsionados, asaltados por malvivientes y también por policías corruptos, asesinados. Y si tienen la suerte de llegar a esa frontera soñada se encuentran con dos opciones, esperar un trámite legal por asilo, o el trayecto duro e inmisericorde del desierto. Y aún así, sabiéndolo, emprenden ese viaje.
Durante algunos años atrás pensaba que dicha inmigración sucedía como un fenómeno social buscando “el sueño americano”, una forma de vida plástica vendida en películas o anuncios, que atraían a las personas.
El tiempo me ha hecho ver mi error. No puedo imaginar siquiera que situación deben estar pasando esas mareas de personas que viajan desde el cono sur y de Centroamérica arriesgando sus vidas y las de sus familias en esa travesía de terror. Es un éxodo mortal.
¿Qué está pasando?. ¿Y los gobernantes?. Tanta actividad proselitista, tantas promesas, tanta mentira. ¿Como pueden ser tan cínicos para engañar así a sus propios compatriotas?. Además de incapaces son rapaces. Llegan al poder a cumplir sus sueños y los de su familia. Le dan la espalda al pueblo que con grandes expectativas los eligió.
¿Como pueden dormir tranquilamente, disfrutar la comodidad de sus vidas, hablar de logros de sus gobiernos, si todos los días sus compatriotas abandonan sus países a la luz del día por necesidad?.
Es un fenómeno que va en aumento, desangrando países porque es una fuerza laboral joven que se marcha, y que causa actitudes xenófobas donde llegan porque son competencia por recursos.
Es una bomba que pronto va a explotar porque la nación del norte ya no aguanta con tanto inmigrante.Ya es tiempo que los países tomen este problema como propio y busquen soluciones. La principal es eligiendo bien los gobernantes. Aqui llevamos 202 años cometiendo el mismo error.Esas migraciones humanas son un dedo en la llaga para no olvidarlo.