18/03/2026
01:06 AM

¿Qué actitud tendremos?

La realidad que estamos viviendo es nueva para nuestra generación. En el pasado varios acontecimientos afectaron a la humanidad, como fueron las dos guerras mundiales, la guerra fría, algunas pandemias, y a pesar de eso, muchos fueron ajenos a estos hechos, hoy casi cada rincón de la Tierra ha sufrido los efectos que ha provocado la pandemia. Esto nos hace ver en la actualidad que todos los pueblos formamos una Aldea Global, expresión efectiva por la capacidad de interactuar unos con otros, por eso los eventos que surgen en alguna parte del mundo no son extraños para los demás.

La pandemia de COVID-19 ha provocado que las naciones experimenten efectos sanitarios, sociales, económicos, culturales e incluso religiosos. El impacto ha estremecido todos los ámbitos de la sociedad. Durante algunas décadas nuestra generación ha vivido un período que podríamos llamar de “pax mundi” y dicho con esta expresión porque eventos traumáticos como este que alteran nuestra vida ordinaria no se dieron. Aunque hay varias realidades abrumadoras que indican un bienestar relativo, y algunos hablan de la pandemia de la corrupción, del hambre y la insensibilidad. Ahora todos estamos inquietos por esta pandemia, que nos ha paralizado y provoca incertidumbre por el futuro. De cara a la realidad que vivimos brota una pregunta ¿qué actitud tendremos? Para ello podemos partir de la definición de la palabra actitud, una de ellas la ofrece el psicólogo Floyd Allport, que dice: “Es una disposición mental y neurológica que se organiza a partir de la experiencia que ejerce una influencia directriz o dinámica sobre las reacciones del individuo respecto a todos los objetos y a todas las situaciones que le corresponden”. Por esa razón, la circunstancia sanitaria mundial que ha coalicionado con nuestra cotidianidad, afecta nuestra manera de pensar, conmociona a nuestro interior en sus estructuras mentales y la perspectiva de la vida. Esta realidad personal interna desemboca en actos que responden al presente y se organiza para el futuro. Es indudable que la pandemia de COVID-19 nos orilla a dar respuestas de comportamientos positivos o negativos.

Las percepciones que acumulamos de las situaciones generadas por esta pandemia influyen en nuestra manera de actuar en relación con los demás y con los objetos que utilizamos en la vida diaria. El ser humano es capaz de reflexionarse a sí mismo, a los demás y su entorno, por eso no queda estático, sino surge el deseo de mejorar su ambiente, de manera que este le favorezca. Esta búsqueda de “superar” los hechos naturales o acontecimientos sociales es una actitud positiva.

Por eso ¿qué actitud tendremos ahora o después? Eso dependerá de qué manera sacamos provecho, y hacemos de esta adversidad una oportunidad que nos sirva para replantear, reconstruir e impulsarnos contra corriente. Los datos estadísticos y proyecciones ofrecen un panorama hostil, y es evidente el retroceso que estamos sintiendo en las diversas facetas, y es seductora la idea de caer en la tristeza o pesimismo, pero también hemos de recordar que el ser humano siempre encuentra caminos de solución; en las situaciones críticas el ser humano ha sacado lo mejor de sí, y asume su existencia con mayor empeño; el hombre es semejante a Dios en creatividad, ingenio y capacidad de direccionar la historia.