Sabemos que en varios países del mundo celebran el 6 de enero por la historia de los tres Reyes Magos que narran las lecturas del Evangelio de San Mateo.
Esos tres personajes llamados Gaspar, Melchor y Baltazar, que se guían por medio de una estrella para encontrar al recién nacido del Niño Jesús y le regalan plata, incienso y mirra.
Pero en el resto de los países no lo celebran por diversas razones, y en Honduras no lo festejan específicamente por la crisis que deja el Año Viejo y solamente se tiene presente que es el sexto día del mes más largo y “tacaño” del Año Nuevo, y no hay incienso, mirra y peor plata para compartir regalos.
Los primeros días de enero se desea lo que se derrochó en la última semana de diciembre, pues la mayoría de los aguinaldos se los “chupó” y se los engulló la época navideña con tantos tipos de bebidas alcohólicas, tamales y sándwiches .
Este año 2025 se espera que sea crítico y de derroche económico debido a las elecciones internas del próximo domingo 9 de marzo y de las generales del 30 de noviembre.
El evento de esas elecciones trae un gasto multimillonario, más los presupuestos de esas tediosas y largas campañas que al final, el pueblo paga la cuenta de una de las naciones más pobres de Latinoamérica.
Vale que el pueblo en su mayoría es feliz con solo tener derecho de mancharse el dedito, sea en los gobiernos de turno que se hacen llamar democráticos capitalistas o democráticos socialistas, donde los tres reyes “malos” ocupan los puestos de los tres poderes del Estado en un país llamado Honduras.