19/04/2024
12:01 AM

La necesidad de abrazar

Mimí Nasthas de Panayotti

Las caricias son muy importantes. El sentido del tacto, el lenguaje del cuerpo, no necesita palabras. Aprender a abrazar es compartir, es dar vida.

Un abrazo fuerte en silencio dice mucho y, por lo general, la persona abrazada se identifica con su interlocutor, siente su cariño hecho realidad en la expresión palpable.

Y qué decir del caso en que la persona que visitamos acaba de perder un ser querido y la abrazamos con ternura, con emoción, tratando de aliviar su dolor hasta sufriendo por ella si fuera posible. Esa clase de abrazo conforta a nuestro amigo y le ayuda a superar su dolor. El abrazar es muy fácil de hacer y es muy grato de recibir.

Y, sin embargo, nos cuesta practicarlo. Tememos tocarnos. Quizá somos tímidos y nos da miedo expresar nuestros sentimientos íntimos o que no seamos correspondidos.

Acariciar, abrazar, tocar es usar nuestra piel, en su totalidad y hacer contacto con ese mismo sentido con la otra persona, en un intercambio vital y cariñoso. Es solidarizarnos y hacernos uno con el otro.Es sentirnos amados y protegidos.

Además, la piel sin el contacto humano se marchita, aunque nos llenemos de crema por las mañanas y por las noches. No evitaremos las arrugas si no alimentamos este órgano adecuadamente con el tacto, la caricia, el calor, en expresiones sinceras de cariño y amistad. Sentir en los dedos, hechos para el tacto, las diferentes variaciones de las plantas, flores y árboles.

Los animales están aún más cerca. Dicen que Dios hizo al gato para que el hombre pudiera acariciar al tigre. Es vida tocando la vida.No deje pasar el día sin darle un abrazo a su hijo... a sus personas queridas ...