La Feria del Libro a celebrarse en San Pedro Sula a partir de este viernes, servirá como un respiro en medio de las tensiones producidas por el acontecer cotidiano plagado de infortunios políticos, sociales y económicos que roban nuestra paz y tranquilidad.El evento cultural será un manantial en donde podremos darnos un baño de luz para alejar esos malos espíritus aunque sea durante los tres días que durará el acontecimiento. Sin embargo, no hay duda que los efectos perdurarán por largo tiempo porque sembrará la semilla para que sucesos similares vuelvan a ser organizados a corto plazo por personas y entidades que ven la necesidad de abrir la mente de los hondureños a través de la lectura, tomando en cuenta que los pueblos cultos tienen un desarrollo más acelerado. Los pensadores de la Ilustración, entre ellos José Cecilio del Valle, sostenían que el conocimiento humano puede combatir la ignorancia, la superstición y la tiranía para construir un mundo mejor.

Todos los ciudadanos podrán asistir, con solo su presencia como boleto de entrada, a esta festividad en la que unos sesenta escritores nacionales expondrán sus obras literarias del 22 al 24 de este mes. La cita es en el Museo de Antropología e Historia en donde simultáneamente estarán expuestas pinturas y caricaturas de artistas locales.

Esta loable iniciativa, tomada por benévolas instituciones sampedranas, además de incentivar el hábito de la lectura conlleva el propósito de tender la mano a los escritores y otras personas dedicadas al arte, quienes cabalgan como quijotes sin el apoyo del Estado ni de sus instituciones para llevar a cabo la difícil tarea de sacar a la luz sus obras en un país desnudo prácticamente de cultura.

Es bien sabido que muchos de los males que agobian a nuestro pueblo como la pobreza, el fanatismo y la delincuencia, tienen su raíz en la falta de instrucción de sus ciudadanos. Aún así, no han existido en los planes gubernamentales políticas sistematizadas encaminadas a desarrollar el amor por los libros desde que el niño empieza su educación primaria. Es un problema que repercute en cadena dentro de muchos hogares porque, al no haber padres instruidos, no habrá quien lea un cuento al pequeño de la casa.

Sin instrucción los electores, en este tiempo de campaña política, son presa fácil de los politiqueros que con discursos vacíos y propaganda insustancial los embaucan, aprovechándose de su candor, para que voten sin una verdadera conciencia cívica.

Es preciso señalar que aún los profesionales que obtuvieron sus títulos solamente con los conocimientos que la carrera les exigía, no tendrán un desempeño óptimo dentro del tejido social porque les hace falta el valor agregado de una cultura general.

Aparte de los beneficios apuntados que proporciona la lectura, el placer de leer es una aventura mágica que nos permite viajar por el mundo sin tener que comprar un boleto de avión, relacionarnos cordialmente con los demás, entender mejor la vida, mantenernos en contacto con la realidad nacional e internacional y en definitiva, ser más felices. Resta, entonces, felicitar a los organizadores de la Feria del Libro en donde podremos encontrar la obra afín a nuestros gustos literarios, escrita por un compatriota nuestro.