“El éxito viene de saber que hiciste todo lo posible para convertirte en el mejor que puedes llegar a ser”: John Wooden.
Es evidente que la mejora continua impulsa tanto la mejora de procesos como la mejora de los productos, la vida de las personas y empresas con éxito nunca se conforman con el statu quo; siempre esta direccionado a la innovación, calidad de servicio y sacrificio. Siempre se debe dar valor a la mejora continua, es necesaria la capacitación y los procesos internos para ser más eficiente en todo.
En los procesos de fabricación japonesa se desarrolló la mejora de calidad Kaizen, que significa cambiar para mejorar, un concepto simple que se utilizan en muchas empresas para mejorar.
Si queremos vivir en una mejor sociedad, familia y nación se debe establecer las bases para un proceso de mejora, es una convicción y decisión que cada ser humano debe tomar, los sistemas de calidad y el tiempo de avanzar debe llegar cada día, iniciemos por la puntualidad, la disciplina diaria, los hábitos la demanda es inmensa, pero es un ideal; debería de ser real que todos nos propongamos mejorar, se acabó la mediocridad y liviandad. El diseño original Divino es que cada uno de nosotros refleje la imagen de nuestro creador. “Pues somos la obra maestra de Dios. Él nos creó de nuevo en Cristo Jesús, a fin de que hagamos las cosas buenas que preparó para nosotros. Efesios 2:10 NTV.
Se puede evidenciar cómo Jesucristo implementó principios básicos en cada persona, él trajo respuestas y satisfacción a la gente. A nivel empresarial serían clientes. Él tuvo un aprovechamiento del tiempo, nunca estuvo fuera de su propósito, estableció el reino de Dios, es decir, su marca, que hoy es mundial y nunca fracasó. Implementó la innovación, sus milagros nunca fueron iguales, él manifestó el reino de Dios con señales y maravillas. Es tiempo de mejorar.