09/05/2026
01:00 AM

¿Cuál es su anhelo para el nuevo año?

Las experiencias vividas que le dejaron un sabor de boca insípido, tirarlas al cesto del olvido.

Salomón Melgares Jr.

Dentro de pocas horas un año más terminará y pasará a la historia, y tendremos por delante un nuevo año que vivir, abrir las páginas en blanco de un nuevo libro para llenarlo con nuestra conducta. En el horizonte se contempla cómo se esfuma este año que llamamos “viejo” y en la aurora se observa el comienzo del que llamaremos “nuevo”, y de inmediato se nos impone la pregunta: ¿cómo comenzarlo? En mi opinión, les quiero presentar dos maneras:

1. En el sentido personal. Las experiencias vividas que le dejaron un sabor de boca insípido, tirarlas al cesto del olvido, adoptando una actitud personal positiva, emprendedora, visionaria y valiente, capaz de aceptar sus errores y corregirlos; sensibles a los cambios cuando estos se presenten, dispuestos a romper paradigmas y a ser un ente colaborador y cooperativo. Qué envidiable es ver a un hombre o a una mujer simpáticos, atentos, dispuestos a apoyar al compañero de trabajo, con un espíritu de iniciativa que trasciende las fronteras, ayudando al anciano, al huérfano, a la viuda y al necesitado, siendo desprendidos.

2. En el sentido espiritual. Dios, el creador de todo, es un ser indispensable en el quehacer de la vida humana. Muy bien dijo el Señor Jesucristo: “Yo soy la Vid, vosotros los pámpanos, el que permanece en mí, y yo en él, este lleva mucho fruto, porque separados de mí nada podéis hacer” (Juan 15:5). La actitud que se debería tener, entonces, es la de entablar una estrecha relación con Dios, incluyendo: estudiar la Biblia, orar con frecuencia y congregarse para que esa relación sea infranqueable. En este sentido, es memorable la actitud que tomó Josué y su familia con relación a Dios, cuando el pueblo de Israel no sabía a quién escoger, si a los dioses de otros pueblos o a Jehová. Josué contundentemente dijo: “Yo y mi casa serviremos a Jehová” (Josué 24:15). Que esa sea, pues, también nuestra actitud. ¡Feliz Año Nuevo, apreciados lectores!