24/11/2025
07:31 PM

Caballo de Troya: distractor del Virus Troyano

Javier Franco

En las últimas semanas, la moda de los “caballos de Troya” ha invadido la conversación pública en Honduras, un término que parece haber ganado una exagerada popularidad en los medios y redes sociales, con alta posibilidad de afectar la imagen de personas.

“Jaja, muchos que hablan del caballo de Troya se otorgan automáticamente un estatus de expertos en estrategias ocultas. Sin embargo, mientras la atención se centra en esta analogía tan aceptada, el verdadero problema es el virus troyano interno que sigue avanzando silenciosamente”, satiriza Cínico.

Un virus troyano, también conocido simplemente como “troyano”, es una aplicación maliciosa disfrazada como un software legítimo o útil para engañar a los usuarios y lograr que lo instalen en sus sistemas porque usando el engaño aparenta ser parte de los archivos y programas genuinos.

“Mientras nos enfocamos en la distracción externa del caballo de Troya, olvidamos que el verdadero enemigo ya está dentro, corrompiendo desde el interior”, señala Justo, con su habitual sentido.

Ciudadano, víctima de esta invasión, expresa con frustración: “Nos venden la imagen de un enemigo externo, pero el verdadero daño lo sufrimos día a día por lo que ya ha infiltrado nuestras vidas, disfrazado de normalidad porque este fenómeno no se limita a la política; afecta a sistemas empresariales, organizaciones sociales y el verdadero peligro se encuentra en lo que ya está integrado y funcionando”.

La Voz reflexiona: “Espero hayan entendido el mensaje para los que nos creemos expertos. Es momento de dejar de mirar hacia fuera y comenzar a limpiar nuestra casa. Nos enreda en el drama del caballo de Troya, discutiendo y debatiendo sobre maniobras y tácticas externas en lugar de enfrentarse al mal ya arraigado, el verdadero virus troyano que ya desde adentro sigue su curso, afectando el funcionamiento de organizaciones y estructuras desde adentro.

Esta fascinación por los caballos de Troya actúa como una estrategia maestra de distracción. La parodia está en que, mientras se habla de caballos de Troya, el virus troyano ya ha hecho su trabajo porque muchas veces el mal ya está en casa.