Más divididos que nunca

Más divididos que nunca. No solo hay una profunda división entre Estados Unidos y México, países vecinos, debido a las ya anunciadas medidas del presidente Donald Trump con respecto a ese país en materia migratoria y comercial, con respecto al pago del muro que dividirá las fronteras, sino dentro del país, dentro de cada partido, y dentro de muchas casas de norteamericanos, inmigrantes legales e ilegales. Y ni hablar de otros países que ven la transición estadounidense como una oportunidad o como una pérdida. Sin duda, el mundo nos observa hoy más que nunca.

Dentro del Congreso, la división profunda, porque mientras los republicanos (algunos) celebran y ríen de las gracias del nuevo presidente, los demócratas se quejan, pero pocos dicen algo que explique realmente por qué se llegó a ese punto dentro de su partido, y eso que no ha empezado el arduo trabajo de lidiar con el presidente, que por ejemplo ha crucificado la inversión extranjera asegurando que les cobrará (no solo a México sino a “esos países”) fuertes impuestos para que no perdamos empleos en ellos.

Me pregunto, ¿cómo funcionará eso? Los empleos no se pierden por la inversión extranjera, es más, en ciudades como Miami es lo que ha mantenido a los trabajadores de la construcción ocupados en los pasados años. Se pierden es porque se les paga poco a los empleados en otros países donde la mano de obra es más fuerte. ¿Será que el presidente lo que quiso decir es que multaría a las empresas que hacen negocios afuera y las regularía? Eso suena poco republicano. ¿No es eso acaso un mandato? ¿Qué pensará el congreso cuando ellos, y ambos partidos, no han abogado ni siquiera por regular igualdad de precios en algunas industrias?

¿O es que obligar a comprar a los estadounidenses productos norteamericanos no es un mandato? ¿Y qué hará si la gente prefiere irse a comprar a Mexico ropa para evadir los altos costos de la manufactura en Estados Unidos? ¿Les pondrá una cuota de viajes? O de repente pondrá un impuesto. ¿Cómo hará la economía para bajar los precios y competir sin afectar a Wall Street y las acciones de las empresas? A mí tampoco me suena a libertad criticar las verdades probadas de la prensa. Y es que hoy día gracias al Internet, los documentos públicos y la fotografía es muy fácil encontrar verdades. ¿Cómo es que el secretario de la prensa de la casa blanca asegura que la inauguración de Trump fue la más concurrida en la historia?

Tampoco entiendo cómo es que para algunos la relación de Trump con Putin es tan aceptable.

Es como borrar que múltiples agencias de seguridad aseguraran que los rusos trataron de infiltrar y manipular la democracia estadounidense y asumir que ahora son buenos. Al presidente Obama le han criticado la diplomacia con Cuba, ¿pero a Trump no con Rusia? Este fin de semana y al cierre de esta columna hablaba de una conversación telefónica que tendría Trump con Putin este fin de semana. Sin duda, cada lunes por los próximos años será una sorpresa. Esto ha sido como: ¡luces, cámaras, acción! Es pronto para augurar problemas, habrá que esperar y ver cómo reacciona el dividido país.

@sabinacovo