28/09/2022
08:40 PM

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100 años de la Iglesia Reformada

En 2021 Honduras está escribiendo su historia, una historia que trae aparejada y hace memoria de sus luchas, sus fracasos y anhelo de desarrollo, historia que ya por un siglo completo ha sido acompañada por la presencia de la iglesia evangélica en nuestro país, centuria que hoy celebra con gran alegría, la Iglesia Reformada en Honduras; cuya impronta en la historia se cuenta desde su templo histórico en el centro de San Pedro Sula hasta las mentes y personalidades que moldeó a través de la educación y su enseñanza evangélica.

La pacífica presencia de los evangélicos ya por más un siglo ha penetrado con sus instituciones en campos del quehacer humano, desde la educación, la salud, el desarrollo humano y la caridad; no se puede hablar de ninguno de estos indicadores, sin que se diga algo de la presencia de la iglesia evangélica con sus instituciones en todas esas áreas y en muchas de ellas pionera, como lo hizo la Iglesia Reformada en el campo educativo.

Hace 100 años resonó en Honduras la reforma protestante y las enseñanzas de Juan Calvino de la mano de varios misioneros, norteamericanos sobre todo, por lo que esas vidas que se gastaron en estos 100 años han dado un fruto muy especial, son las familias integradas, los matrimonios estables, los jóvenes sanos y los niños que crecen con esperanza. Y en ese compromiso la iglesia sigue firme, proclamando hasta hoy la sola escritura de Lutero y la gracia de Jesucristo. Somos pues, deudores al pueblo norteamericano y a su espíritu misionero, ya que fueron ellos los que por primera vez trajeron a estas áridas tierras de pecado, el evangelio de la gracia, y esa gracia nos trajo paz. Cuando Honduras ha llorado, la iglesia ha llorado con ella y cuando ha estado herida ha contribuido a su sanidad, porque es impresionante el trabajo que se hace para combatir los vicios, para formar los jóvenes, dar estabilidad a los matrimonios y a la familia con sus enseñanzas, un trabajo tan arduo y permanente, que se traduce en una cuota de paz y estabilidad para Honduras. Sin mencionar el trabajo que se hace con los grupos más desposeídos, el trabajo con los migrantes y en la formación de valores y habilidades para los jóvenes. En ese drama de pecado y de gracia en que se desenvuelve la historia universal, en Honduras durante más de 100 años la Iglesia Reformada junto a bautistas, metodistas, adventistas, moravos y menonitas han elevado su mensaje cristiano, moldeando una sociedad más próspera, justa y humana. Esta centuria que hoy celebran los evangélicos reformados debe servir para dar un impulso grande y renovado, a aquel compromiso, hecho una vocación de vida, que tuvieron los primeros misioneros norteamericanos con la evangelización y para seguir sacando fortaleza de ese caudal sin fin de la gracia, del que han bebido todas las generaciones que han sido afectadas para bien durante estos 100 años de historia.