Separarse de la familia es como caer en el vacío

Miles de mujeres y niños ucranianos huyen a Polonia, dejando atrás a sus esposos, padres y abuelos debido a la ley marcial. La separación es desgarradora e incierta.

  • Actualizado: 06 de febrero de 2025 a las 00:00 -

Por: JEFFREY GETTLEMAN
y MONIKA PRONCZUK/The New York Times

MEDYKA, Polonia — Iryna Dukhota tiene 26 años de estar casada con su marido. Lo conoció cuando eran jóvenes, mientras él paseaba en bicicleta por su barrio en Kiev, la capital de Ucrania.

Pero en una mañana gris y azotada por el viento, con miles de personas corriendo a su alrededor, la pareja se paró en la frontera entre Ucrania y Polonia, con los labios temblando. Era hora de decir adiós. “Le dije, ‘te amo’ y ‘nos veremos pronto’”, recordó Dukhota, con los ojos llenos de lágrimas.

Ahora ella no sabe cuándo o incluso si alguna vez lo volverá a ver.

A medida que el Ejército ruso se cierne sobre Ucrania, una migración masiva de millones de civiles se acumula como una tormenta sobre las llanuras.

Las puertas fronterizas internacionales son un filtro doloroso que separa a familias. El Gobierno ucraniano ha ordenado que los hombres de 18 a 60 años no pueden salir del País, por lo que las multitudes que llegan a Polonia, Hungría y otras naciones están extrañamente desprovistas de hombres. Son casi exclusivamente mujeres y niños pequeños. Los hombres ucranianos, quieran o no, se regresan a pelear.

Algunas mujeres ucranianas se refirieron a las separaciones como “una pequeña muerte”.

Medyka, Polonia, es uno de esos puntos de clasificación. Un pueblo en la frontera entre Polonia y Ucrania, sus calles están bordeadas por mujeres y niños ucranianos que marchan hacia el oeste, abrigados contra el viento.

Mientras que en Ucrania se celebra una efusión de nacionalismo, y hombres jóvenes y sus padres acuden a los centros de reclutamiento militar, el estado de ánimo en la frontera es muy diferente. Los refugiados dijeron que se sentían aislados de su País y sus familias. Muchas madres se han vuelto cabeza de familia en un territorio extranjero, llevando maletas, cargando niños, maniobrando dos teléfonos celulares o fumando nerviosamente.

Separación familiar

“Aún no puedo creer que esté aquí”, dijo Iryna Vasylevska, quien acababa de dejar a su esposo en Berdychiv, una ciudad en el norte sitiado de Ucrania. Ahora sola, con dos hijos, de 9 y 10 años, dijo que había estado tan estresada que no había dormido en dos días ni había podido soportar mucha comida. “Todo está bloqueado”, dijo, llevándose una mano temblorosa a la nuca.

Su esposo, Volodymyr, está sentado en casa esperando mayores instrucciones de las autoridades. Se escuchaba triste por teléfono, pero insistió: “siento más alivio en el corazón sabiendo que ellos ya no escuchan los sonidos de las sirenas”.

Otro hombre, Alexey Napylnikov, que instó a su esposa e hija a huir para ponerse a salvo, dijo: “esta separación es como caer en el vacío. No sé si alguna vez las volveré a ver”.

Bajo la ley marcial, que fue introducida por el Gobierno ucraniano el 24 de febrero, todos los hombres de 18 a 60 años tienen prohibido salir del País, a no ser que tengan al menos tres hijos o trabajen en ciertos sectores estratégicos, como en la introducción de armas.

Para algunos, esta política parece sexista. También se han quedado mujeres para pelear. Entonces, ¿por qué las familias no pueden elegir si el padre o la madre se irá con los niños? Un funcionario ucraniano citó la política militar del País, diciendo que, si bien algunas mujeres se ofrecen como voluntarias, no están legalmente obligadas a hacerlo.

No se trata sólo de maridos y esposas que son separados. También se han roto familias multigeneracionales. En la cultura ucraniana debes permanecer cerca de tus padres y ayudarlos en la vejez.

Pero entre las multitudes que cruzan las puertas de Medyka y otros puntos fronterizos, casi no hay adultos mayores. La mayoría ha decidido aguantar hasta el final en Ucrania.

“He pasado por esto antes, y el sonido de las sirenas no me asusta”, dijo Svetlana Momotuk, de 83 años, desde su departamento en Chornomorsk, cerca del puerto de Odesa.

Si esperaban sentir alivio al salir de un País devastado por la guerra y cruzar la frontera, muchos refugiados dijeron que aún no lo habían sentido. En vez de ello, hay culpa. Varias mujeres dijeron que sentían horrible dejar a sus esposos y padres.

A pesar de que ahora está a salvo, acogida por una amiga polaca, “hay una especie de tristeza dentro de mí”, dijo Dukhota.

Su marido nunca ha empuñado un arma —es dueño de varias tiendas de conveniencia. Ahora se ha inscrito en una unidad de defensa local para enfrentar a los rusos.

Las madres que lograron salir también se preocupan por el resentimiento de amigos y familiares que se quedaron. Aun así, algunas mujeres dijeron que decidieron irse mientras podían, por la seguridad —y la cordura— de ellas y sus hijos.

Casi todas sus historias revelan que las decisiones de separarse fueron tan angustiosas como las separaciones mismas.

“Durante seis días, mi esposo me dijo que me fuera y yo me negué”, dijo Dukhota.

No quería estar sola y seguía teniendo la esperanza de que la lucha terminara en uno o dos días.

Pero a medida que se acercaban los bombardeos, finalmente cedió.

Dukhota y su esposo permanecieron juntos hasta el último minuto posible. Se mudaron para salir del peligro inmediato a ciudades, como Lviv, que hasta ahora han sido libradas del bombardeo que ha sacudido otros lugares.

Algunas mujeres fueron dejadas en la estación de tren de Lviv para tomar un tren a Polonia. Otras dijeron que sus maridos las llevaron en auto hasta la frontera. En las estaciones de tren, había barricadas patrulladas por guardias para asegurarse de que ningún hombre pudiera irse con ellas.

Cada pareja recordaba sus últimas palabras. A menudo, un niño pequeño los miraba, de pie entre dos padres desconsolados, con lágrimas rodando por sus mejillas.

“Por favor, no te preocupes, todo va a estar bien”, fueron las últimas palabras de Vasylevska a su marido.

Luego, empezó a llorar y ya no pudo decir más.

©The New York Times Company 2025

Te gustó este artículo, compártelo
Staff NYTimes
Staff NYTimes
Contenido exclusivo

The New York Times International Weekly es una publicación periodística exclusiva y de clase mundial de The New York Times. Sus reportajes abordan una amplia temática: tendencias, política, análisis, ciencia, tecnología, arte, diseño y estilos de vida.