Niños del sector recibieron juguetes, dulces, alimentos y pastel de manos de los uniformados, quienes buscaron regalar sonrisas y momentos de felicidad a los más necesitados.
Pero la tecnología no reemplaza la experiencia de quien ha amado, sufrido, esperado y perseverado. El papa Francisco fue una de las voces más firmes en recordarlo.