26/02/2024
09:31 PM

Vuelve la calma a EUA y Trump retira a militares

Ante las protestas pacíficas contra el racismo de los últimos días, el mandatario ordenó la retirada de la Guardia Nacional Nueva York y Los Ángeles levantaron el toque de queda.

    Washington, Estados Unidos.

    El presidente de EUA, Donald Trump, ordenó la retirada de Washington de 3,900 militares reservistas de la Guardia Nacional desplegados para contener las protestas, ya convertidas en un movimiento pacífico que exige cambios inmediatos en las tácticas policiales.

    “Acabo de dar la orden a la Guardia Nacional para que empiece el proceso de retirada de Washington, D.C., ahora que todo está bajo perfecto control. Se irán a casa, pero pueden volver rápidamente si los necesitamos”, anunció el mandatario en Twitter.

    Unos 3,900 reservistas de la Guardia Nacional procedentes de 11 de los 50 estados de Estados Unidos fueron enviados a la capital este fin de semana, cuando las protestas pacíficas derivaron en disturbios, saqueos y enfrentamientos con las fuerzas de seguridad.

    LEA: Nueva York: Miles vuelven a tomar las calles en otra jornada de protestas

    La Guardia Nacional nació en 1636 como una milicia y actualmente es una fuerza constituida por voluntarios que está bajo el control de los gobernadores, quienes suelen activar ese cuerpo para restablecer el orden en situaciones graves como disturbios y cuando se producen desastres naturales.

    La presencia de esas tropas en las calles de la capital ha provocado tensión entre Trump y la alcaldesa, la afroamericana demócrata Muriel Bowser, quien describió el operativo como una “invasión” durante una entrevista en la cadena conservadora Fox. Trump ha sido duramente criticado por su agresividad con los manifestantes.

    El lunes, las fuerzas de seguridad dispersaron por la fuerza con gases lacrimógenos una protesta pacífica frente a la Casa Blanca solo para que el mandatario pudiera caminar hasta una iglesia y hacerse una foto con una Biblia.

    Policías sin fondos

    En los últimos días ha ganado fuerza el lema “Defund the Police” (Quiten fondos a la Policía), una expresión utilizada para pedir que se destine menos dinero a las fuerzas del orden o, incluso, que estas se eliminen por completo y que su trabajo lo asuma otro tipo de agencias.

    En respuesta, la ciudad de Nueva York anunció ayer una batería de reformas en materia policial, que incluyen quitar fondos al cuerpo para financiar servicios para la juventud y retirar a los agentes la responsabilidad de controlar el comercio callejero. Mientras tanto, las manifestaciones siguieron ayer en EUA, aunque hubo menos asistentes que el día anterior, cuando decenas de miles de personas se echaron a las calles. Floyd, convertido en un símbolo contra el racismo, falleció el 25 de mayo después de agonizar durante nueve minutos postrado en el suelo y mientras un agente blanco presionaba su rodilla contra el cuello de Floyd, una escena grabada en video y que ha desatado indignación mundial.

    Revés para Trump

    En tanto, varios ex altos cargos republicanos han dado la espalda a la reelección de Trump por su respuesta a las crisis que han sacudido a EUA.

    Colin Powell, quien se desempeñó como máximo jerarca militar de Estados Unidos durante presidencias de republicanos, dijo ayer que votará por el demócrata Joe Biden, al acusar a Trump de alejarse de la Constitución estadounidense. En la misma línea el expresidente George Bush se negó a apoyar al mandatario.

    Estallido de violencia en manifestaciones
    antirracistas sacude ahora a Europa
    LONDRES. De Bruselas a Budapest, pasando por Madrid y Roma, decenas de miles de europeos salieron ayer a las calles para denunciar el racismo, siguiendo la ola de protestas desatada en Estados Unidos por la muerte de un hombre negro asfixiado por un policía blanco en Minneapolis.
    En Madrid, unos tres mil manifestantes se reunieron frente a la Embajada de Estados Unidos para condenar la muerte de George Floyd repitiendo sus últimas palabras “No puedo respirar”.
    En Reino Unido, miles de británicos se manifestaron en Londres y en otras ciudades como Bristol. En esta ciudad del suroeste con pasado esclavista, una estatua del negrero Edward Colston fue sacada de su base y pateada por los manifestantes una vez en el suelo, según imágenes de la BBC.