Una vasta región del centro de Estados Unidos quedó cubierta de espesas capas de nieve y azotada por fuertes vientos ayer debido a una intensa tormenta invernal que dejó carreteras intransitables y obligó a cerrar escuelas, comercios y edificios públicos.
Kansas llegó a recibir 35 centímetros (14 pulgadas) de nieve.
Las autoridades pidieron cautela a los habitantes de numerosas localidades entre Colorado e Illinois. La lluvia y el aguanieve amenazaban a partes de Missouri, el sur de Illinois y Arkansas.
San Luis estaba por recibir una dura combinación de nieve, aguanieve y lluvia helada.
Ocurrieron varios accidentes debido a la tormenta, ya que las carreteras quedaron empapadas o resbaladizas. Dos de los percances tuvieron víctimas fatales. La mayoría de las escuelas en Kansas y Missouri, así como otras en estados vecinos, cerraron. No hubo sesiones legislativas en Kansas, Missouri, Arkansas, Nebraska y Iowa.
Fenómeno
La tormenta se debe a una masa de aire inestable en la atmósfera, señaló Scott Truett, del Servicio Meteorológico Nacional.
“No es que esté cayendo una lluvia torrencial, sino una nieve torrencial”, explicó Truett, en referencia a que en algunas zonas caen entre 2.5 y 5 centímetros (una y dos pulgadas) de nieve por hora. Kansas City, Missouri, recibió 13 centímetros en dos horas.
Monarch Pass, en Colorado, quedó cubierto de 45 centímetros de nieve, mientras que Hutchinson, Kansas, recibió 36 centímetros y Wichita, Kansas obtuvo 33 centímetros.
El Servicio Meteorológico Nacional vaticinó que Kansas recibirá hasta 45 centímetros de nieve. Ante semejante situación, las autoridades del transporte exhortaron a la gente a quedarse en casa.
Precaución
Los estados de Kansas y Missouri declararon ayer el estado de emergencia ante la “súper tormenta de nieve” que está azotando el medio oeste de Estados Unidos, donde están cerrados aeropuertos, oficinas y colegios, además de cientos de kilómetros de carreteras.
El Aeropuerto Internacional de Kansas City tuvo que suspender sus operaciones y la mayoría de las escuelas del estado, al igual que las de Missouri, permanecían cerradas.
La gobernadora de Kansas, Sam Brownback, ordenó el cierre de todas las oficinas estatales, excepto para el personal esencial.
Por su parte, el gobernador de Missouri, Jay Nixon, declaró el estado de emergencia ayer y activó el Centro de Operaciones de Emergencia del Estado.
La declaración, tanto de Kansas como de Missouri, permite a las agencias estatales que se coordinen directamente con las ciudades y condados para proporcionar servicios de emergencia.
Varios accidentes han sido atribuidos a las carreteras heladas que ha dejado la tormenta, incluyendo uno en Oklahoma en el que murió un adolescente el miércoles. AP/Efe