Tim Kretschmer tenía 17 años. Vivía en Weiler zum Stein, un pueblecito de unos tres mil habitantes, tranquilo, a 20 km de Stuttgart.
Residía en un espléndido chalet, con jardín y terraza. Su hermana es una joven de 15 años. Sus padres eran una pareja feliz, envidiada en el pueblo por su casa, por su Porsche..., en fin, porque son ricos y parecía que todo les sonreía.
Jörg K., de 49 años, el papá, es matemático y gerente de una empresa de empaquetamiento, con 100 personas a su cargo. Le encantan las armas y legalmente poseía 16 en su hogar. Practica el tiro.
Tim había terminado la enseñanza secundaria en el instituto Albertville de Winnenden, en 2008. Este curso había empezado estudios de Comercio en Waiblingen. La directora de su centro dice que no había notado nada especial en él, y que en los ratos libres jugaba a las cartas con un compañero de clase. Así lo hizo el pasado martes. Hay conjeturas, no confirmadas, de que hacía poco lo había dejado una chica.
Todo, pues, bastante normal. Hasta el miércoles, cuando mató a 15 personas, de ellas, 12 (8 alumnas, 3 profesoras y 1 alumno) en su antiguo instituto.
Tratamiento
Entre abril y septiembre de 2008, Tim acudió en cinco ocasiones a la clínica psiquiátrica de Weissenhof, pero interrumpió la terapia. A sus padres se les escapó la gravedad del caso. Han declarado: Nunca habríamos sospechado que fuera capaz de algo así. En el instituto pasaba por ser un chico tranquilo, simpático, tímido pero no enfermizamente solitario. Jugaba muy bien al tenis de mesa. Sin embargo, él tenía complejo de inferioridad y se sentía acosado. Ahora se ha sabido que algunos compañeros le llamaban 'bebé gigante'.
Los juegos violentos de pc, las pocas fotos porno en su ordenador y las películas de terror que poseían no lo distinguen de tantos adolescentes. Estaba muy enfermo y tuvo fácil acceso a un arsenal. Eso es lo propio suyo.
Armas, un peligro
Varios países europeos han endurecido su legislación sobre adquisición y tenencia de armas de fuego ante las matanzas perpetradas en varias escuelas por personas mentalmente inestables, la violencia pandillera u otros delitos parecidos.
—Finlandia anunció que limitará la propiedad de las armas de fuego, incluyendo elevar la edad mínima para la tenencia de armas cortas de 15 a 20 años. La propuesta fue ocasionada por las matanzas ocurridas en dos escuelas de enseñanza media en menos de un año, en las que atacantes aislados dispararon contra alumnos y profesores.
—Alemania, donde un pistolero mató por lo menos a 16 personas, elevará la edad mínima para adquirir armas de fuego de 18 a 21 años tras el tiroteo ocurrido en 2002 en Erfurt que mató a 16 personas, incluyendo 12 maestros.
—Los legisladores belgas aprobaron en 2006 una estricta legislación como reacción al homicidio de un bebé y su cuidadora negra en la ciudad de Amberes.