La Habana, Cuba.
El presidente de Costa Rica, Luis Guillermo Solís, arribó ayer a Cuba en su primera visita oficial a la isla, con la crisis de los 6,000 inmigrantes cubanos varados en su país y la consolidación de las relaciones bilaterales como asuntos prioritarios de su agenda.
Al aterrizar ayer en La Habana, Solís confirmó que la situación de los miles de emigrantes cubanos estancados desde hace casi un mes en territorio costarricense, luego de que Nicaragua cerrara su frontera, “será uno de los temas de la agenda” .
Las autoridades costarricenses han tenido que improvisar albergues en escuelas, gimnasios, iglesias y salones comunales en su zona norte para acoger a los isleños en espera de una salida para que continúen su trayecto.
Las gestiones de Costa Rica con Guatemala y Belice para trasladarlos por avión a alguno de esos países se vieron frustradas por su negativa de permitirles el paso; mientras México ha dicho que aceptaría darles tránsito por su territorio solo si ingresan por tierra.
San José ha denunciado que la crisis de los cubanos expuso graves deficiencias en la integración centroamericana.
Este asunto estará sobre la mesa de las conversaciones que celebrará el gobernante costarricense el próximo martes con su homólogo cubano, Raúl Castro.
Además de este asunto, Solís destacó que uno de los temas prioritarios de su visita es consolidar el proceso de normalización de las relaciones bilaterales.
Destacó a Cuba como uno de los “principales actores” del Caribe, región hacia la que Costa Rica quiere proyectar especialmente su política exterior, así como promover el intercambio comercial.
El presidente de Costa Rica, Luis Guillermo Solís, arribó ayer a Cuba en su primera visita oficial a la isla, con la crisis de los 6,000 inmigrantes cubanos varados en su país y la consolidación de las relaciones bilaterales como asuntos prioritarios de su agenda.
Al aterrizar ayer en La Habana, Solís confirmó que la situación de los miles de emigrantes cubanos estancados desde hace casi un mes en territorio costarricense, luego de que Nicaragua cerrara su frontera, “será uno de los temas de la agenda” .
Las autoridades costarricenses han tenido que improvisar albergues en escuelas, gimnasios, iglesias y salones comunales en su zona norte para acoger a los isleños en espera de una salida para que continúen su trayecto.
Las gestiones de Costa Rica con Guatemala y Belice para trasladarlos por avión a alguno de esos países se vieron frustradas por su negativa de permitirles el paso; mientras México ha dicho que aceptaría darles tránsito por su territorio solo si ingresan por tierra.
San José ha denunciado que la crisis de los cubanos expuso graves deficiencias en la integración centroamericana.
Este asunto estará sobre la mesa de las conversaciones que celebrará el gobernante costarricense el próximo martes con su homólogo cubano, Raúl Castro.
Además de este asunto, Solís destacó que uno de los temas prioritarios de su visita es consolidar el proceso de normalización de las relaciones bilaterales.
Destacó a Cuba como uno de los “principales actores” del Caribe, región hacia la que Costa Rica quiere proyectar especialmente su política exterior, así como promover el intercambio comercial.