25/07/2026
10:37 PM

Rusia desafía a EUA con lenta salida de Georgia

Las tropas rusas permanecían ayer en suelo georgiano pese al alto el fuego. La tensión con Estados Unidos y nuevas acusaciones del Gobierno de Tiflis, que aseguró que un convoy de vehículos armados enemigos penetró en su territorio.

Las tropas rusas permanecían ayer en suelo georgiano pese al alto el fuego. La tensión con Estados Unidos y nuevas acusaciones del Gobierno de Tiflis, que aseguró que un convoy de vehículos armados enemigos penetró en su territorio.

Unos 130 vehículos armados rusos salieron de la ciudad de Zugdidi, rumbo al interior de Georgia, denunció ayer el portavoz del ministerio del Interior, Chota Utiashvili. Éste explicó que los vehículos 'abandonaron Zugdidi y se están dirigiendo a Kutaisi', la segunda ciudad más poblada de Georgia.

'Por el momento están en Khobi a unos veinte kilómetros al sur de Zugdidi, una localidad próxima a la república georgiana, pro rusa independentista de Abjasia'. Esa denuncia georgiana llegó al término de una jornada durante la cual los contingentes de Moscú debían haberse retirado de Gori.

Una caravana de veinte camiones georgianos que se dirigía por la mañana a la ciudad dio media vuelta tras topar en un puesto de control con una formidable formación militar rusa.

En los alrededores de la ciudad se escucharon explosiones y se observaron humaredas.

En sus afueras, un general ruso y un alto responsable georgiano, nervioso, mantuvieron un encuentro.

Malestar con los medios

Antes de su reunión, en una rueda de prensa, el comandante ruso de la zona, general Viacheslav Borisov, arremetió contra los periodistas, a los que acusó de mentir al afirmar que la ciudad estaba destruida.

Eric Fournier, embajador de Francia en Georgia, cuyo país negocia un acuerdo para detener las hostilidades rusogeorgianas, aseguró que Rusia se había comprometido a retirar sus fuerzas armadas de Gori como muy la tarde de hoy.

Mientras sobre el terreno la situación era incierta y el alto al fuego se mantenía débil, los hilos se movieron a nivel diplomático en el Fuerte de Begançon, en el sur de Francia, donde la secretaria estadounidense de Estado, Condoleezza Rice, se reunió con el presidente francés, Nicolas Sarkozy. En escala hacia Tiflis, adonde llega hoy, Rice reclamó junto a Sarkozy el fin del conflicto en Georgia al tiempo que reiteraron su apoyo a la soberanía territorial de la ex república soviética frente a Rusia. 'Sobre el terreno, las cosas van mejor, pero hay que consolidar la paz', recalcó el presidente francés, mientras desde Washington el departamento de Estado confirmaba la llegada a Tiflis de un segundo avión militar C-17 estadounidense con asistencia humanitaria.

Recuento

El conflicto se inició el jueves pasado cuando tropas georgianas trataron de retomar el control de la república separatista de Osetia del Sur, que al igual que la de Abjasia escapan a la autoridad de Tiflis desde inicio de los años 90 y pretenden unirse a la Federación Rusa. Serguei Lavrov, ministro ruso de Relaciones Exteriores, declaró que la integridad territorial de Georgia está 'limitada de hecho'. Además, el presidente ruso, Dimitri Medvedev, anunció que Rusia 'apoyará' y 'garantizará' cualquier decisión de Abjasia y Osetia del Sur.

En una conferencia de prensa en Moscú, los jefes de esas dos regiones proclamaron su firme determinación de independizarse de Georgia. El presidente estadounidense, George W. Bush, reiteró ayer su solidaridad con 'una Georgia libre y soberana'.

Pero el Gobierno ruso advirtió que el respaldo de Estados Unidos a los líderes georgianos podría provocar la repetición del 'trágico escenario' de los últimos días y llamó a Washington a adoptar 'una actitud responsable'.

Georgia es candidata a adherirse a la Otan, al igual que Ucrania, y eso irrita a Rusia por considerar que la Alianza Atlántica la está rodeando, extendiéndose más allá de sus tradicionales áreas de influencia. Ayer durante una cobertura noticiosa, la periodista de la Televisión Pública de Georgia , Tamara Urushadze, resultó herida durante una conexión en directo. Tras el hecho, la comunicadora se cubrió en la camioneta de su canal y siguió transmitiendo. AFP/AP