15/01/2026
08:43 PM

Prevén más violencia tras caída de 'Tony Tormenta'

El gobierno mexicano pronosticó que habrá más violencia entre los cárteles de la droga tras la muerte de Ezequiel Cárdenas Guillén, alias 'Tony Tormenta', líder del cártel del Golfo abatido el viernes.

    El gobierno mexicano pronosticó que habrá más violencia entre los cárteles de la droga tras la muerte de Ezequiel Cárdenas Guillén, alias 'Tony Tormenta', líder del cártel del Golfo abatido el viernes, dijo este lunes Alejandro Poiré, vocero oficial en temas de seguridad nacional.

    'Desde luego de corto plazo si se genera una inestabilidad al interior de las organizaciones criminales de manera muy inmediata', dijo Poiré a la cadena Televisa.

    Cárdenas Guillén, fue abatido por soldados en la ciudad de Matamoros, en el estado de Tamaulipas (noreste) y vecina de Brownsville (Texas), en un enfretamiento que duró más de tres horas, en el que se detonaron más de 300 granadas de fragmentación.

    Poiré calificó la caída del capo de 'muy significativa, es el líder de más alto nivel de una de las principales organizaciones del país y ciertamente la que tenía mayor fortaleza en el estado de Tamaulipas y noreste del país'.

    Las organizaciones criminales libran en México una lucha a sangre y fuego por controlar las rutas del narcotráfico y las actividades criminales del país.

    Más de 28.000 personas han muerto desde diciembre de 2006 en México en las disputas entre los cárteles y las acciones para perseguirlos, según el gobierno.

    Cárdenas Guillén era también buscado por el gobierno de Estados Unidos, que ofrecía cinco millones de dólares por su captura.

    El narcotraficante muerto era hermano de Osiel Cárdenas Guillén, antiguo líder de la misma organización, extraditado a Estados Unidos en 2007, tras haber sido detenido en la misma ciudad de Matamoros en 2003.

    El cártel del Golfo se separó a principios de este año de 'Los Zetas', con quienes desató una feroz guerra al norte del país, a la cual se atribuye el asesinato de un candidato a gobernador de Tamaulipas en junio pasado y la masacre en agosto de 72 migrantes en la misma entidad, entre otras matanzas.

    La Marina siguió seis meses a Tony Tormenta

    Durante seis meses la Marina Armada de México planeó el operativo en donde murió el líder del cartel del Golfo, Ezequiel Cárdenas Guillén, alias Tony Tormenta, el viernes pasado.

    El trabajo de inteligencia comenzó el 31 de marzo de este año.

    En conferencia de prensa, en la que no admitió preguntas, el vocero de Secretaría de la Marina Armada, José Luis Vergara, confirmó que en la acción murieron tres elementos de la Marina, cuatro escoltas de Cárdenas Guillén, integrantes de su grupo de sicarios “Los Escorpiones” y dos más, que resultaron heridos.

    Uno de los detenidos, ambos bajo resguardo de la Marina, es Marcos Antonio Cortés Rodríguez, “Escorpión 37” hombre de confianza de Cárdenas Guillén, quien se encontraba a cargo de sus fuerzas de reacción. El otro es Josué González Rodríguez, “Escorpión 43”.

    “Mermar la capacidad de las organizaciones criminales derivadas de sus negocios ilícitos, destruye su fortaleza operativa, las pulveriza, haciéndolas más débiles y restaura la capacidad del Estado para perseguir sus crímenes y proteger a la población”, dijo Vergara, al dar detalles.

    El operativo

    El 1 de noviembre, la Marina tuvo información de que Cárdenas utilizaba un inmueble en calle Canal de la colonia Expo Fiesta Oriente para pernoctar y, aunque se planeó un operativo para detenerlo, el líder del cartel del Golfo pudo escapar cuando arribo el personal de la Armada.

    En el domicilio se encontraron y aseguraron 230 granadas de 40 milímetros y casi 65,000 cartuchos para arma de fuego de diferentes calibres, e información relevante para las operaciones subsecuentes, destacó Vergara.

    El pasado 5 de noviembre, aproximadamente a las 10.30 de la mañana, personal de Infantería de Marina que realizaba tareas de patrullaje en Matamoros, recibió una denuncia ciudadana que reportaba un enfrentamiento entre miembros de la delincuencia organizada frente a la Plaza Fiesta.

    Al desplazarse hacia el lugar se recibió un segundo reporte de otro enfrentamiento, en la calle Valle del Inca, en la colonia Centro de Matamoros, adonde personal del Ejército se enfrentó con escoltas de Tony Tormenta, pereciendo en el lugar un militar y el reportero Carlos Alberto Guajardo Romero, del diario “El Expreso” de Matamoros.

    La Marina recibió versiones de que Cárdenas Guillén había participado en ambos enfrentamientos y estaba en la ciudad, por lo que se desplegó el operativo para capturarlo, ubicándolo, a las 14.50, en un domicilio de la calle de Abasolo, en la colonia Centro.

    Personal de Infantería procedió a cercar el área y a enviar un grupo de intervención, despliegue en el que participaron 660 elementos de Infantería de Marina, tres helicópteros y 17 vehículos, precisó el vocero de la dependencia.

    “Al arribar, el personal naval fue agredido con disparos de arma de fuego de grueso calibre y granadas. Al repeler la agresión empezó un enfrentamiento que duró aproximadamente tres horas”, detalló.

    El operativo concluyó a las 17.35 horas, al confirmarse la muerte de Ezequiel Cárdenas Guillén y sus escoltas Sergio Antonio Fuentes “el Tyson” o “ Escorpion 1”, Sergio M. Vázquez o Raúl Marmolejo Gómez “Escorpión 18”, Hugo Lira “Escorpión 26” y Refugio Adalberto Vargas Cortés “Escorpión 42”.

    El hecho de que fuese la Marina la encargada de cazar al capo viene a demostrar el empeño del Ejecutivo en que la operación no fracasara por alguna filtración. La captura de Tony Tormenta es casi idéntica a la de Arturo Beltrán Leyva, el “Jefe de jefes”, abatido el pasado diciembre en Cuernavaca. Uno y otro lograron escapar a un primer cerco gracias a un soplo, uno y otro fueron localizados de nuevo por la Marina y abatidos a tiros sin contemplaciones

    El capo tenía sobre su cabeza una recompensa de cinco millones de dólares ofrecida por las autoridades de EUA que lo reclamaban por tráfico de cocaína y marihuana, y otra por la mitad de esa cantidad a cuenta del Gobierno mexicano.