Hombres armados atacaron a los asistentes de una fiesta en el norte de México el domingo por la madrugada y mataron a 17 personas, informaron las autoridades.
Los pistoleros llegaron en varios vehículos a la fiesta en la norteña ciudad de Torreón y abrieron fuego contra los presentes sin mediar palabra alguna, precisó la procuraduría estatal del estado de Coahuila. Al menos 18 personas resultaron heridas en el ataque.
Los investigadores no tenían a ningún sospechoso ni información sobre el posible motivo del crimen.
La Policía encontró más de 120 casquillos de bala en el lugar, la mayoría proveniente de armas calibre .223.
Coahuila es uno de los estados del norte de México que ha experimentado un incremento de actos violentos, que las autoridades atribuyen a la guerra entre el Cártel del Golfo y quienes en el pasado eran sus aliados, Los Zetas.
En mayo, hombres armados mataron a ocho personas en un bar de Torreón. Posteriormente ese mismo mes, una estación de televisión y las oficinas de un diario local fueron atacadas a disparos. En el periódico Noticias de El Sol de la Laguna una mujer embarazada resultó herida.
A lo largo del norte de México los tiroteos en fiestas, bares y clínicas de rehabilitación se han convertido en un lugar común.
La peor masacre en lo que va de este año involucró un ataque armado que dejó 19 personas muertas en un centro de rehabilitación en la ciudad de Chihuahua. En enero, hombres armados irrumpieron en una fiesta privada en Ciudad Juárez, fronteriza con el estado de Texas, y mataron a 15 personas, muchos de los cuales eran estudiantes de secundaria y universitarios.
La masacre de Torreón ocurre a tres días del primer ataque con coche bomba perpetrado por narcotraficantes, lo que introdujo una nueva amenaza en la guerra del narcotráfico en México.
Integrantes de un cártel detonaron la bomba tras atraer a policías federales y paramédicos a un sitio del crimen en Ciudad Juárez que ellos mismo prepararon, al dispararle a un hombre atado y alertar a las autoridades con una llamada telefónica en la que reportaban que un agente había sido herido. Tres personas murieron, incluyendo un funcionario y un médico que acudió al lugar para socorrer.
Unas 24.800 personas han muerto en hechos relacionados con el narcotráfico y pandillas de la droga desde diciembre de 2006.