08/01/2026
12:41 PM

El narcoterrorismo atemoriza México

  • Actualizado: 18 julio 2010 /

La explosión de un coche bomba en Ciudad Juárez inicia una nueva modalidad de violencia en México: el narcoterrorismo.

    La explosión de un coche bomba en Ciudad Juárez inicia una nueva modalidad de violencia en México: el narcoterrorismo.

    Los cárteles mexicanos endurecen sus estrategias con la utilización de coches bomba en una escalada de violencia que pretende atemorizar a la sociedad, desincentivar la participación ciudadana y enviar advertencias a las autoridades, destacaron ayer analistas consultados por Efe.

    La violencia en Ciudad Juárez alcanzó el viernes un nuevo máximo en la escalada de violencia al explotar un coche bomba cargado con explosivo plástico conocido como C-4, que dejó al menos cuatro muertos -dos policías, un socorrista y un médico- así como varios heridos, al parecer en represalia por la detención de un capo del narcotráfico en esa ciudad horas antes.

    Según el comandante de la V Zona Militar, Eduardo Zárate, el explosivo fue activado a distancia por un teléfono celular; aunque la Fiscalía general, que lleva las averiguaciones, aún no confirma que se trate de un coche bomba.

    El experto en narcotráfico José Reveles explicó a Efe que esta explosión es una señal dirigida al Gobierno para advertirle que ellos, los narcotraficantes, están preparados para cualquier estrategia de aumento de fuerzas militares.

    El analista dijo que ésta es la primera vez que el narcotráfico utiliza explosivos en contra de la Policía, después de que en la década de los noventa se llegaran a usar en contra de grupos rivales.

    Recordó que en 1992 una bomba explotó frente a la casa de un narcotraficante en Culiacán, capital del estado de Sinaloa, y que en 1994 otro artefacto estalló en un estacionamiento subterráneo de un hotel adonde se desarrollaba una fiesta organizada por otro narcotraficante de esa época.

    También recordó que en 2007 explotó un artefacto explosivo en una céntrica calle de la capital mexicana cercana a la Secretaría de Seguridad Pública, SSP, adonde murió la persona que lo trasladaba.

    Reveles indicó que la explosión de anoche se produce horas después de que el presidente mexicano, Felipe Calderón, anunciase el nombramiento de un nuevo ministro de Gobernación, Francisco Blake, el cuarto en la actual administración, y al que se le encomendó como tarea central la lucha contra el crimen organizado.

    El representante del organismo de estudios de riesgo Risk Evaluation, Alberto Islas, coincidió en declaraciones a Efe en que el atentado con el coche bomba es parte de una escalada de violencia que busca intimidar a la sociedad y a las autoridades para mantener la impunidad. El especialista en seguridad indicó que el narcotráfico ha incrementado sus niveles de violencia “desde que comenzó con los decapitados, los colgados, las narcomantas, y ahora el uso de coches bomba, los cuales buscan ser cada vez más espectaculares”.

    Pese a que el fiscal general mexicano, Arturo Chávez Chávez, ha descartado que en su país existan actos de narcoterrorismo, Islas afirmó que éstas son acciones de terror para desincentivar las denuncias ciudadanas y para obligar al Gobierno a retroceder en las campañas en contra del narcotráfico.

    Ambos analistas destacaron que las campañas contra los grupos del crimen organizado, que han dejado casi 25,000 muertos en los últimos tres años, no han logrado reducir la producción y el tráfico de drogas, pues se ha triplicado la producción de marihuana y se duplicó la de metanfetaminas

    Violencia

    Ayer al menos doce personas muertas fue el saldo que dejaron los tiroteos entre el Ejército mexicano y presuntos sicarios del narcotráfico en la ciudad de Nuevo Laredo, frontera con Estados Unidos.

    También se reportaron quince muertos la noche del viernes y el sábado en Chihuahua, once de ellos en la fronteriza Ciudad Juárez, incluidos cinco obreros que fueron acribillados en una fiesta privada. EFE

    Matan en emboscada a policías

    Cuatro agentes de la Policía Preventiva Rural fueron asesinados ayer a tiros cerca de Acapulco, en el estado mexicano de Guerrero, en una emboscada que les tendieron desconocidos.

    En un reporte, la Secretaría de Seguridad Pública de Guerrero señaló que los policías fueron tiroteados en un camino rural que conduce al poblado de Las Joyas, perteneciente al municipio de Acapulco.

    Al lugar de los hechos llegaron policías estatales, municipales y ministeriales, apoyados por un helicóptero. Los agentes encontraron una patrulla de la Policía Rural y los cadáveres de los cuatro uniformados, que tenían entre 19 y 30 años de edad. “Se ignora la identidad de los homicidas, los cuales huyeron”, dijo la fuente.