09/08/2022
06:09 AM

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México, el guardián de EEUU contra los migrantes

Congresistas demócratas denunciaron que el gobierno de Donald Trump tiene “varadas” a unas 50,000 familias de demandantes de asilo en la peligrosa frontera con México.

    WASHINGTON.

    México se convirtió este año en el muro prometido por el presidente estadounidense Donald Trump para evitar el ingreso de migrantes centroamericanos a Estados Unidos. Así lo confirmó el mandatario mexicano, Andrés Manuel Lopez Obrador, al calificar de “exitoso” el plan de seguridad implementado en los últimos seis meses para frenar la migración que desbordaba la frontera sur de EEUU.

    El Gobierno de Obrador reveló que consiguió reducir cerca del 70% el número de personas que llegan a su frontera con Estados Unidos, contentando al país vecino sin vulnerar los derechos humanos. De acuerdo con el informe “Plan de Migración y Desarrollo” presentado la semana pasada por el canciller Marcelo Ebrard, el flujo de migrantes que llega a la frontera sur de Estados Unidos pasó de 144,116 personas interceptadas en mayo a 42,710 en noviembre, lo que indicaría una disminución del flujo del 70,4%.

    “Es la reducción más importante de flujos en las últimas décadas”, manifestó el funcionario, quien además recalcó que a pesar de ser un operativo enorme, a cargo en buena medida de la nueva Guardia Nacional de México, no se ha recibido ninguna denuncia por vulneración de derechos humanos.

    El número de migrantes detenidos en la frontera sur de Estados Unidos sumó casi un millón de personas en el año fiscal 2019, terminado en septiembre. Esta cifra casi duplicó la cantidad del ejercicio fiscal anterior y generó fuertes tensiones entre Washington y países del sur, que terminaron firmando acuerdos forzados para reducir el flujo.
    Destacó además la reducción en niñas y niños migrantes no acompañados, que ha sido del orden del 82 %.

    Ebrard indicó que México no ha negado refugio a prácticamente nadie, y destacó que este año se está evaluando otorgar asilo a unas 60,000 personas, lo que es “un número muy alto”.

    En la lucha contra la migración irregular, el canciller destacó que en total, entre mayo y noviembre se logró detener a 103 traficantes de migrantes.

    Señaló que gracias a la intervención de fuerzas de seguridad se logró rescatar en total a unos 280,000 migrantes, 59,843 de ellos en la frontera sur.

    LA RELACIÓN CON ESTADOS UNIDOS

    A inicios de junio y tras una semana de gran tensión, Estados Unidos y México llegaron a un acuerdo migratorio que evitó que el primer país impusiera aranceles a todos los productos provenientes del segundo.

    A raíz de ello, México envió a las fronteras norte y sur a la recién creada Guardia Nacional, logrando reducir el flujo, pero también recibiendo críticas por parte de las oenegés.

    López Obrador destacó que tras la “crisis” con el Gobierno de Estados Unidos se llegó a un acuerdo “en muy buenos términos” que alejó la “posibilidad de guerra comercial”, que hubiera impactado a ambos países.

    “Se tomaron medidas y hay buenos resultados, porque se contuvo el flujo migratorio de sur a norte. Se hizo dando opciones de trabajo a migrantes, protegiendo a niños, mujeres, sin violar derechos humanos, y esto permitió alejar el conflicto con Estados Unidos”, aseveró el presidente.

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    A su vez, el canciller negó que esta política migratoria sea una respuesta a los intereses de Estados Unidos, pues dijo que lo que se “está haciendo es cumplir con la ley mexicana”.

    El funcionario destacó que uno de los objetivos del Gobierno es dar empleo a los migrantes para así frenar su arribo hacia Estados Unidos.

    Indicó que se ofrecieron 40,000 vacantes de empleo en la frontera norte, si bien solo alrededor del 10 % de estas han sido ocupadas, en su mayoría por migrantes que esperan que Estados Unidos evalúe su solicitud de asilo.

    EN CENTROAMÉRICA

    Del mismo modo, anunció que en el primer trimestre de 2020 habrá una reunión de alto nivel de cooperantes internacionales en materia de migración con la finalidad de obtener más recursos para los programas existentes en El Salvador, Guatemala, Honduras y el sur de México, con apoyo técnico de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

    El plan en Centroamérica impulsado por México -con una inversión de 100 millones de dólares- ha comenzado en los últimos meses con dos programas ya implementados en territorio mexicano, uno de reforestación conocido como Sembrando vidas y otro de becas para insertar a la juventud al mercado laboral, llamado Jóvenes Construyendo el Futuro.

    Según datos del Instituto Nacional de Migración de México (INM), desde marzo pasado más de 18,000 extranjeros centroamericanos han sido retornados a México por Ciudad Juárez, pero ninguna autoridad tiene certeza de cuántos permanecen en la frontera. Los migrantes esperan en tiendas de campaña su cita en una corte migratoria en EEUU que puede tomar varios meses.
    Destacó que el Plan de Desarrollo Integral para Centroamérica impulsado por la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AMEXCID) tendrá un impacto sustancial para lograr el objetivo de “ofrecerles alternativas a las personas en sus países de origen”.

    Al momento, informó, este plan ha beneficiado en El Salvador a 1,250 personas con el programa Sembrando Vida.

    En Honduras ya se han enviado los lineamientos de operación de ambos programas para ultimar detalles y ya se han registrado los primeros 200 beneficiarios de alguno de los programas.

    Temblando de frío

    En mayo, la cantidad de detenidos tras cruzar la frontera estadounidense alcanzó un pico de 144,000 personas, tras lo cual el gobierno de Trump instó a México y a Honduras, El Salvador y Guatemala a firmar bajo amenazas acuerdos para recibir a los migrantes.

    Con México, Estados Unidos selló los Protocolos de Protección del Migrante (MPP), que determinan que los demandantes de asilo que lleguen a la frontera común deben esperar en ese país a que se tramite su caso.

    Los pactos con los tres países del Triángulo Norte de Centroamérica determinan que quienes aspiran a pedir asilo en Estados Unidos y pasen antes por estas naciones deberán hacer allí su solicitud y aguardar.

    Tras sellar los acuerdos, la administración de Trump reanudó la asistencia financiera suspendida en marzo hasta que se tomaran medidas para frenar la migración.

    Los acuerdos con los países centroamericanos, publicados en el Registro Federal el 19 de noviembre, están en fase de implementación. En esa publicación, las autoridades estadounidenses señalaron que hay 474,327 solicitudes de asilo pendientes, la mitad de personas procedentes de Honduras, El Salvador y Guatemala.

    El jefe interino del Departamento de Seguridad Interior, Ken Cuccinelli, dijo la semana pasada que a “medida que se implementa el acuerdo” migratorio con Guatemala, la Casa Blanca está considerando enviar a ese país a los solicitantes de “todas las poblaciones, incluyendo a los ciudadanos mexicanos”.

    La Liga de Congresistas Latinos de Estados Unidos (CHC) condenó esta posibilidad. “Esto pondrá en peligro a las mismas familias que llegan a la frontera buscando protección”, indicó el presidente de esta Liga, el demócrata Joaquín Castro.

    “Políticas como la de permanecer en México y los acuerdos con países no seguros establecen un proceso que es una farsa dirigida a que los demandantes de asilo ni siquiera tengan una oportunidad de hacer su solicitud”, dijo a la AFP Daniella Burgi-Palomino, experta de la ONG Latin American Working Group.

    El sistema de asilo de Estados Unidos está “siendo desmantelado”, agregó Burgi-Palomino.

    “Hay familias que están pasando las fiestas de fin de año temblando de frío en campos de refugiados improvisados en el lado mexicano de la frontera. Son secuestrados, asesinados y torturados frente a sus propios hijos porque se los obliga a esperar”, dijo la experta.