09/08/2022
08:32 PM

Más noticias

Hondureña relata el temor que viven familias inmigrantes en cárcel de ICE

Las organizaciones defensoras de los inmigrantes han vuelto a sonar las alarmas y renovado su llamado para que el ICE libere a los presos antes de que ocurra “una catástrofe mayor”.

Atlanta, Estados Unidos

La muerte de un costarricense por COVID-19 simboliza el sufrimiento de miles de familias inmigrantes que tienen algún ser querido preso en una cárcel del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) y que temen que las vidas de sus parientes estén en peligro ante la rápida propagación del coronavirus.

José Guillén Vega, de 70 años, es el quinto inmigrante preso que muere tras resultar contagiado del coronavirus en una prisión del ICE y el segundo en fallecer en el Centro de Detención de Stewart, en el sur de Georgia, según confirmaron las autoridades de inmigración.

Hasta este viernes se reportaban 4.531 casos confirmados de COVID-19 entre los inmigrantes en todos los centros de detención del país, una cifra que preocupa a los familiares de los detenidos y los activistas porque consideran que el ICE no hace lo suficiente para proteger sus vidas.

Terrror en Stewart

Familiares de detenidos en Stewart expresaron a Efe la angustia y el temor que viven todos los días sabiendo que sus seres queridos están vulnerables al virus porque, aseguran, carecen de los medios para protegerse.

“Mi hijo tuvo los síntomas de COVID-19, con fiebre y dolores de cuerpo, pero no le hicieron la prueba. Ahora tiene otra vez dolores. Hay muchos infectados ahí y le dan una mascarilla cada 15 días”, manifestó a Efe la hondureña Mayra Fierra, cuyo hijo Willian Arias Fierra, de 26 años, está detenido en Georgia desde hace cinco meses.

La madre, que vive en Smithfield, Carolina del Norte, cuenta que sus hijas y ella también enfermaron de COVID-19 y ahora afrontan una situación bien difícil porque Willian era el sustento de la familia.

“Estamos desamparadas y él la está pasando bien duro”, expresó Fierra, cuyo caso refleja la situación de miles de familias inmigrantes que han denunciado junto con organizaciones la falta de recursos y atención médica en las prisiones durante la pandemia.

Foto: La Prensa

Manifestantes contra los centros de detención del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, en Pompano Beach, Florida. EFE

Piden liberar a presos

“El ICE ignora la seguridad y el bienestar de las personas bajo su custodia, lo que resulta en consecuencias mortales. Pese a los innumerables llamados para liberar a las personas detenidas en medio de las crecientes tasas de infección por COVID-19, el ICE no ha hecho nada”, advirtió Silky Shah, director ejecutivo de Detention Watch Network.

Por lo tanto, Inmigración “es cómplice” de estas muertes, dijo Shah, y agregó que ahora más que nunca es momento de poner fin a este “sistema de detención arbitrario e inhumano”.

“Estamos consternados de que continúen estos fallecimientos en los centros de detención y que, desafortunadamente, el Departamento de Seguridad Nacional esté sin atender las necesidades de salud de las personas detenidas”, declaró a Efe Adelina Nicholls, directora ejecutiva de la Alianza Latina por los Derechos Humanos de Georgia (GLAHR),

Nicholls dijo que el ICE “ha hecho oídos sordos” a los múltiples llamados que han hecho organizaciones de derechos humanos y los mismos detenidos para llamar la atención sobre estas muertes.

Guillén padecía diabetes e hipertensión y tenía 70 años; era una persona que, por sus condiciones de salud, “nunca debió ser enviado al Centro de Detención de Stewart”, dijo a Efe Amílcar Valencia, director ejecutivo de El Refugio, que brinda apoyo a familiares de los detenidos en esa prisión ubicada en la pequeña localidad Lumpkin.

“Nosotros estamos abogando por la liberación de toda la gente, porque todos están en riesgo de contagiarse con el virus y padecer consecuencias, como la muerte, pero primordialmente por la gente que está en alto riesgo'', sostuvo Valencia.

Guillén murió el pasado lunes en el Piedmont Columbus Regional Hospital, en Columbus, Georgia, donde fue internado el 1 de agosto tras dar positivo por coronavirus en la prisión migratoria, que es manejada por la corporación CoreCivic, el mayor operador de centros de detención en el país.

Foto: La Prensa

Centro de detención de Stewart.

ICE rechaza denuncias

Las autoridades de inmigración, por su parte, han rechazado las acusaciones y han reiterado que toman todas las medidas posibles para prevenir los contagios y que están investigando la muerte de Vega.

“El ICE está firmemente comprometido con la salud y el bienestar de todos los que están bajo su custodia y está llevando a cabo una revisión integral de este incidente, como lo hace en todos estos casos”, dijo la agencia a EFE a través de su portavoz en Atlanta, Lindsay Williams.Las muertes de los presos bajo custodia de ICE, “estadísticamente son extremadamente raras”, agregó.

Más muertes

El total de muertes confirmadas por COVID-19 en los centros de detención migratoria es de cinco; no obstante, según diversos informes de prensa, la cifra de fallecidos de presos en custodia de la agencia asciende a cuando menos 18, el doble que el año anterior.

Uno de los últimos casos fue el de Kuan Hui Lee, un taiwanés de 51 años que murió la semana pasada en el Kendall Regional Medical Center, en Miami, tras ser hallado inconsciente en el Krome Service Processing Center, donde se encontraba detenido desde enero por entrar ilegalmente al país. Según el ICE, a Lee se le diagnosticó una hemorragia craneal masiva.

Varias organizaciones, entre ellas Immigrant Action Alliance, Florida Immigrant Coalition y Southern Poverty Law Center Florida, planean realizar una vigilia este sábado para rendir un homenaje a Lee y al mismo tiempo hacer un llamado de atención sobre las muertes de inmigrantes en manos del ICE.