El concejal colombiano Marcos Baquero, liberado ayer por la guerrilla comunista FARC tras 19 meses de secuestro, se reencontró con su esposa y sus dos hijos, a los que abrazó en el aeropuerto de Villavicencio (95 km al sur de Bogotá) y prometió no volver a separarse “jamás”.
Baquero, de 33 años, descendió del helicóptero brasileño en el que lo trasladó un comité humanitario y abrazó de inmediato a su esposa Olga y a sus hijos Samir y Emmanuel, de 10 y 2 años, que corrieron a su encuentro por la pista del aeropuerto.
El concejal entregó a los niños un cachorro de tigrillo (especie similar a un gato montés) que trajo de la selva. Es “para que nunca nos separemos jamás”, les dijo. Su hijo Samir le llevó una serie de dibujos que hizo mientras estaba cautivo.
Al concejal lo esperaban numerosos familiares y políticos de su región del Guaviare, en el sureste de Colombia, con los que se reunió en un salón del aeropuerto.
“Se vive, se siente, Baquero está presente”, exclamaban mientras éste descendía del helicóptero prestado por la Fuerza Aérea brasileña para el operativo.
Júbilo
Los allegados del concejal llevaban pancartas y camisetas que pedían “la libertad de todos los secuestrados ya”.
“Él querrá ahora conseguir cuanto antes el diploma, que era una de sus ilusiones cuando fue secuestrado”, dijo su esposa Olga a la prensa, celebrando que ya se haya reencontrado con sus dos hijos. Baquero estudiaba en la Escuela Superior de Administración Pública en San José del Guaviare cuando cayó en poder de los rebeldes.
El concejal, del Partido Verde, fue secuestrado el 28 de junio de 2009, cuando viajaba en una moto por una zona rural de San José del Guaviare como parte de la comitiva del alcalde la localidad, Pedro Arenas.
Ésta es la primera liberación unilateral que hace la guerrilla Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia desde que asumió el presidente Juan Manuel Santos en agosto de 2010.