Gran Bretaña y Holanda reabrieron este lunes sus principales aeropuertos tras haberse visto obligados a cerrarlos durante varias horas debido a una nueva nube de cenizas procedente de Islandia.
La Agencia Europea para la Seguridad en la Navegación Aérea, Eurocontrol, anunció sólo un millar entre los 28.000 vuelos previstos durante esta jornada del lunes en el continente deberían ser anulados.
En Gran Bretaña, los dos grandes aeropuertos londinenses de Heathrow y Gatwick retomaron progresivamente sus actividades a partir de las 07H00 locales (06H00 GMT), tras haber permanecido cerrados durante seis horas, aunque se registraban todavía retrasos y algunas anulaciones.
Otro importante aeropuerto europeo, el de Amsterdam-Schipol, reabrió a las 13H00 locales (11H00 GMT), al mismo tiempo que el de Rotterdam, anunció por su parte el servicio de control aéreo holandés.
Las autoridades británicas de aviación civil suspendieron las restricciones de vuelo impuestas en la capital tras recibir nuevas informaciones del servicio meteorológico sobre la localización de la nube.
El Servicio Nacional del Tráfico Aéreo (NATS, por sus siglas en inglés) precisó sin embargo que el espacio aéro británico permanecía cerrado en dos zonas que afectaban a varios aeropuertos de Irlanda del Norte y a las islas Shetland al norte de Escocia, incluidos Belfast City, Londonderry y Shetland.
'Todos los demás aeropuertos están abiertos', agregó el NATS.
En Irlanda, el aeropuerto de Dublín debía reabrir a primera hora de la tarde y las autoridades de aviación civil locales indicaron que no anticipaban más restricciones 'durante al menos 48 horas' debido a la nube de cenizas.
Esta nueva nube obligó a cerrar una veintena de aeropuertos en la noche del domingo y a anular unos 400 vuelos en Gran Bretaña, Irlanda y Holanda.
A mediados de abril, las cenizas emitidas por el volcán islandés Eyjafjöll provocaron la peor parálisis de la historia del transporte aéreo durante casi una semana durante la cual se anularon más de de 100.000 vuelos y más de ocho millones de pasajeros se quedaron varados por el mundo.
El sector del transporte aéreo estimó provisionalmente las pérdidas en 2.500 millones de euros (3.300 millones de dólares).
Cerrados diez aeropuertos
Irlanda y el norte de Gran Bretaña fueron de nuevo alcanzados ayer por la nube de cenizas volcánicas de Islandia que causó el cierre de diez aeropuertos, amenazando con extenderse al sur de Inglaterra y paralizar Londres.
Varios aeropuertos del norte de Inglaterra, entre ellos los de Manchester y Liverpool, y los aeropuertos secundarios de Escocia cerraron a mediodía debido al avance de la nube de cenizas volcánicas; pero los aeropuertos de Londres deberían seguir abiertos, anunció la aviación civil británica.
El aeropuerto de Dublín estuvo cerrado, según la aviación civil irlandesa. Todos los aeropuertos de Irlanda del Norte y varios al oeste de la república de Irlanda también están cerrados por el riesgo de una nube densa de cenizas volcánicas peligrosas para los motores de avión.
Medidas
“Estas últimas restricciones fueron decretadas tras observaciones avanzadas de la deriva de la nube de cenizas, de la actividad volcánica y las previsiones meteorológicas que indican un aumento de las cenizas en el espacio aéreo irlandés”, explicó la aviación civil irlandesa.
Estas medidas son una mala noticia para los viajeros que esperaban la normalización un mes después de la erupción del volcán islandés Eyjafjöll, que había paralizado el tráfico aéreo en Europa durante cerca de una semana a mediados de abril.