23/01/2026
04:52 PM

Revelan curación por la cual canonizarán a pastorcillos

La historia se mantenía en secreto hasta ayer, cuando los padres de un niño brasileño contaron que los pastores de Fátima curaron a su hijo de una lesión cerebral grave.

    Lisboa, Portugal.

    La curación total de una grave lesión cerebral que padecía un niño brasileño fue lo que, al ser reconocido como “ milagro” por la Iglesia, hará posible mañana la canonización de los hermanos Francisco y Jacinta Marto, dos de los tres pastores de Fátima testigos de las apariciones marianas.

    La historia que justifica el paso de beatos a santos de los hermanos portugueses, hasta ahora envuelta en secretismo, fue desvelada ayer en Fátima por los padres del niño brasileño, João Baptista y Lucila Yuri, procedente del municipio de Juranda, en el estado de Paraná.

    Según el relato del matrimonio, su hijo Lucas sufrió una grave lesión cerebral al caer por una ventana en marzo de 2013, cuando tenía 5 años.

    La caída, de una altura de seis metros y medio, le provocó un “traumatismo craneal grave” y “pérdida de tejido cerebral en el lóbulo izquierdo”, e hizo que llegase al hospital “en coma, muy grave”, explicó ayer el padre a la prensa.

    Miles de peregrinos se han movilizado
    En el centro médico, añadió, el menor “tuvo dos paradas cardíacas y fue operado con urgencia”, con un desolador pronóstico médico que le auguraba “pocas probabilidades de vivir”.

    Baptista aseguró que tras algunos días el parte varió ligeramente para indicar que si Lucas sobrevivía lo haría “con grandes deficiencias cognitivas o incluso estado vegetativo”.

    Fue entonces cuando la familia, que se declara devota de Fátima, rezó a los pastores y pidió a una comunidad cercana de carmelitas que también lo hicieran, mostrándose, días después una recuperación total, sin ninguna secuela, de Lucas. “Sabemos con toda la fe de nuestro corazón que el milagro fue obrado por los pastorcillos”, agregó Baptista.



    Total seguridad

    El santuario portugués de Fátima se preparaba desde ayer, entre fuertes medidas de seguridad sin precedentes con miles de policías, controles fronterizos y medidas anti drones, para recibir al papa Francisco que llega este día para una breve peregrinación.

    Varios grupos de policías, situados en las diferentes rotondas de acceso a la vasta explanada del santuario, asistían al paso de los peregrinos que, con un tiempo lluvioso, llegaban a esta aldea del centro de Portugal. La operación “Fátima 2017”, lanzada el miércoles y que durará hasta el domingo a medianoche, movilizará cada día a 6,000 miembros de las fuerzas del orden, indicó el gobierno.

    Lucía (1907-2005), Francisco (1908-1919) y Jacinta Marto (1910-1920) son los tres niños portugueses que aseguraron ver a la Virgen en varias apariciones en 1917.