Francia y España acusaron a ETA del asesinato de un policía francés, por primera vez en la historia de la organización armada separatista vasca, durante un tiroteo registrado el martes por la noche en un suburbio de París.
Aunque ETA ya hirió en el pasado a policías o gendarmes franceses; es la primera vez que uno de ellos, un cabo primero de 52 años, muere por sus balazos.
Durante el tiroteo fue detenido un hombre de 27 años que declaró su pertenencia a ETA. Al menos otras cinco personas, entre ellas una mujer, se dieron a la fuga.
El presidente francés Nicolás Sarkozy acusó directamente a “un comando terrorista de ETA” y expresó su deseo de que “los otros miembros del comando sean detenidos rápidamente, llevados ante la justicia y castigados severamente”.
El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, atribuyó el asesinato a una “acción criminal de la banda terrorista ETA” y manifestó su “reconocimiento a Francia” por su lucha contra esta organización armada.
Según una fuente judicial española, el detenido es Joseba Fernández Aspurz, objeto de dos procesamientos en la Audiencia Nacional por actos de “kale borroka”.
El asesinato
Los hechos tuvieron lugar el martes por la tarde como resultado de un “control que terminó mal”, resumió una fuente judicial francesa. Una patrulla policial de la comisaría de Dammarie-les-Lys, unos 50 km al sudeste de París, advirtió un vehículo en un camino.
Se acercaron y vieron a cuatro personas, una de ellas mujer, que llenaban los depósitos de cuatro coches. Los policías intervinieron, los desarmaron y comenzaron a esposarlos. Llegaron entonces dos vehículos más.
Acto seguido se produjo un tiroteo en el que Jean-Serge Nérin, padre de cuatro hijos, resultó mortalmente herido por tres balas en el tórax a pesar del chaleco antibalas.
El rey Juan Carlos I de España le expresó al presidente francés Nicolás Sarkozy sus condolencias por la muerte del policía francés a manos de ETA y le agradeció la colaboración francesa en la lucha contra la organización armada vasca.