“Nos distancian emocionalmente” y “me hacen sentir como un infectado sin estarlo”, son frases que muestran los efectos sicológicos de las limitaciones a la vida cotidiana de los habitantes de la capital y su zona urbana, la más afectada por la gripe A/H1N1 en México.
“Las restricciones son demasiado duras, me hacen sentir como un infectado...¡sin estarlo evidentemente!”, comentó José María Martínez, un musculoso guardia privado haciendo pausa para tomar una gran bocanada de aire y demostrar así que sus vías respiratorias están en perfecto estado. “A muchos se nos va a hacer muy difícil convivir de esa manera y no todos la van a aplicar... No se puede evitar saludar de mano o de beso”, dijo con cierta nostalgia en la puerta del edificio que vigila.
José María Martínez fue víctima de un desaire en su propia familia cuando olvidó en una comida no acatar las nuevas reglas de convivencia, que incluyen no saludarse de mano, ni de beso, mantener una distancia mínima de 1.7 metros con personas ajenas al núcleo familiar y usar el tapabocas, entre otras.
Sensibilidad
“Se me olvidó y quise saludar de mano a un familiar. ¡Me dijo que me alejara de él dos metros! Eso se siente feo”, relató.
No compartir bolígrafos en el trabajo, entrar de manera espaciada y con tapabocas a lugares concurridos como cines, teatros y estadios de fútbol son otras de las recomendaciones gubernamentales para evitar el contagio de A/H1N1.
México está “saliendo de una situación de pánico, pero al mismo tiempo nos mantiene con la idea de que el enemigo sigue aquí, que nos va a matar y para evitar ese enemigo hay que aislarnos y evitar el contacto con el otro, fomentando otra vez el pánico, la locura”, dijo José Mercado, sicólogo miembro de la Asociación Mexicana de Sicoterapia de Grupo.
“Eso en términos sicológicos es nefasto”, advirtió. “El virus llegó para quedarse”, reiteró en varias ocasiones el alcalde de la capital, Marcelo Ebrard. “Si hay culturas como la anglosajona obsesiva con el orden y la pulcritud, la latinoamericana es de afecto, contacto y mucha emotividad; estas limitaciones serían más normales para los anglosajones, pero no para un latino, incluso pueden desestructurar a un latino”, expuso Mercado.
Costumbre
Entre las culturas latinoamericanas la mexicana es una de las más afectivas.
Al saludarse, al despedirse, al concluir una plática; con cualquier pretexto los mexicanos se abrazan, y entre hombres esos contactos llegan a ser incluso, bastante bruscos, escenas que han dejado de ser cotidianas.
Sin embargo, no a todos les molestan las recomendaciones gubernamentales para evitar el contagio, como la de anular el saludo de la paz en las misas.
“Me parece perfecto porque muchas veces convertimos la iglesia en salón de fiestas al dar la paz”, dijo enérgico afuera de la céntrica iglesia La Sagrada Familia, Galo García, un ministro extraordinario católico de más de 80 años. “Nos distancian además emocionalmente; el abracito con las amigas es o era algo lindo”, añadió en un centro comercial, Alejandra Gómez, estudiante del Instituto
Tecnológico Autónomo de México, Itam, uno de los más exclusivos del país.
Pero después de una pausa prosiguió con cierto alivio sobre sus altísimos tacones rojos: “pero por otro lado está bien, así nos podemos evitar saludar de beso a quien no queremos, porque ya cualquiera creía que podía llegar y saludarte de beso, así nada más”.
Estrategia
Otros han encontrado una nueva y “divertida” forma de saludarse; “chocando los codos”, una práctica utilizada incluso por funcionarios, como lo hizo en estos días el alcalde capitalino al entregar reconocimientos en público.
El gobierno recomienda evitar estar cerca de cualquier persona, incluso en teatros y cines, pero luego de una protesta de artistas y directores, la alcaldía decidió no hacer obligatoria esta medida.
Las únicas personas con las que se puede tener contacto físico es con los miembros del núcleo familiar, recluidos durante varios días por la epidemia, con la suspensión de clases escolares y actividades económicas no esenciales.
Esa reclusión que para algunos significó una oportunidad para reforzar los amenazados lazos emocionales por las restricciones, para otros implicó el fin de estos vínculos.
Durante esos días de asueto obligatorio “me di cuenta de que no quiero a mi esposa. Me voy a divorciar”, escribió un hombre en un chat del diario El Universal.
Ruinas en silencio
“Es maravilloso tener todo esto para nosotros solos”, comenta a una de las pocas turistas que llegó el jueves a las imponentes ruinas prehispánicas de Teotihuacán, que debido a la gripe A/H1N1 volvieron a fundirse con la soledad bajo el viento y el sol de la primavera mexicana.
“Es maravilloso tener todo esto para nosotros, pero lo malo es que todos los vendedores nos persiguen para que compremos algo”, dice riéndose Sharon Sentz, una estadounidense de Filadelfia que llegó a México en plena epidemia de gripe A/H1N1 y no quiso dejar el país.
“Al principio tuvimos miedo, antes de venir a México, pero nuestra nuera mexicana llamó a su familia acá y nos dijeron que no era tan terrible como decían los medios, así que no dudamos más y vinimos”, añadió Sharon, que recorría las ruinas junto a su hijo Bryan, casado con una mexicana, y su esposo Barry.
En las ruinas de la antigua ciudad sagrada de Teotihuacán, que vivió su apogeo alrededor del año 450 d.c., llegó a tener más de 150 mil habitantes y 23 kms cuadrados de extensión, con un sofisticado sistema de urbanización y drenaje, lo que más abundaban eran los vendedores de artesanías y souvenires.
“Estuvimos ocho días sin poder trabajar. Nadie se acordó de nosotros, que tenemos hijos en la escuela, que no tenemos dónde más trabajar. Nadie vino a darnos una ayuda”, se queja Isaac Martínez, uno de los tantos vendedores de souvenirs que, entre palabra y palabra, intenta vender brazaletes de plata.
“Trabajo hace 30 años acá y siempre viene mucha gente; ahora no hay nadie”, se lamenta mirando hacia la extensión de la Calzada de los Muertos, una avenida que une a todo su largo las impresionantes pirámides del Sol, la Luna y del dios Quetzalcoatl, además de otras construcciones menores, que forman parte de este complejo prehispánico ubicado a 40 km al norte de la capital mexicana.
El complejo de Teotihuacán o “lugar donde se hacen los dioses” estuvo cerrado al público durante ocho días y reabrió este jueves, como parte de las medidas adoptadas por las autoridades mexicanas para evitar la propagación de la gripe A/H1N1 que afectó principalmente al Valle de México.
Cada año, miles de visitantes llegan a conocer esta antigua ciudad herencia de la cultura teotihuacana, que se extinguió hacia el 750 de la era cristiana y que, ya en silencio y despojada de todo rastro humano, también fue considerada un lugar de culto y peregrinación por los aztecas, que fundaron su imperio años más tarde sobre el mismo Valle de México.
“Me gusta así, podemos apreciar mejor todo esto”, afirma a la Cruz Rodríguez, una turista local venida de la ciudad de Puebla, acompañada de hijos y marido.
Obama dice que no se discriminará a latinos por gripe A/H1N1
El presidente Barack Obama trató de asegurar a los hispanos que la gripe A/H1N1 no conllevará a discriminación en Estados Unidos sólo porque México ha sido el epicentro del brote.
En una reunión tipo comunitaria en la Casa Blanca, Obama dijo a unos 130 profesionales latinos en salud pública y vecinos voluntarios que los planes del gobierno para combatir la influenza no excluirán a sus comunidades. Inclusive aquellas personas que viven en el país de manera ilegal tendrán acceso a cuidado médico por la gripe, aseguraron funcionarios del gobierno de Obama al grupo.
“Somos un país, somos una comunidad. Cuando una persona se enferma, eso tiene el potencial de enfermarnos a todos”, manifestó Obama. “No podemos estar divididos por comunidades”.
Obama hizo la visita sorpresa a una reunión en español para hablar sobre la enfermedad, aseguró que la estrecha colaboración con México es clave para lidiar con el problema.
“La gripe A/H1N1 obviamente ha afectado a México de forma mucho más seria de la que nos ha afectado a nosotros”, afirmó Obama.
“Hablé con el presidente Felipe Calderón el fin de semana pasado para asegurar que estamos ofreciendo a México la asistencia que necesita, porque una de las cosas que tenemos que entender es que con temas de salud pública como éstos no sólo es importante que todas las comunidades en Estados Unidos cooperen sino también es importante que se coopere a nivel internacional”. Obama habló en inglés durante la visita copatrocinada por la televisora en español Univisión.
Más de 45 millones de latinos viven en Estados Unidos, y representan uno de los segmentos demográficos de mayor crecimiento en el país.
Para saber
1. El impacto económico por la epidemia de influenza A/H1N1 en México sería de unos 2 mil 300 millones de dólares.
2. Los restaurantes deberán trabajar con medidas preventivas, como observar una distancia de 2.25 metros entre mesas.
3. El gobierno de México pidió a Ecuador y Perú levantar sus prohibiciones para los vuelos desde o hacia México.
4. El gobierno mexicano mostró su malestar hacia varios países por sus restricciones ya que se sentían discriminados.