Sus imaginativos diseños combinan hélices, paralelogramos, antenas, aletas, cúpulas, hojas, flores, cuchillas y otras formas intricadas y erizadas, y cuentan con multitud de aristas, curvas, tubos, cintas y listones.
Sus proyectos a veces aprovechan su entorno, incorporando la nieve a su estructura para reforzarla y, en otras ocasiones, reaccionan ante el entorno, separándose en partes cuando tiembla la tierra para amortiguar los efectos del temblor.
Esta arquitecta experimental, diseñadora y psicóloga con oficinas en Londres, Beijing y Belgrado (www.margotkrasojevic.org), ha estado diseñando estructuras increíbles durante toda su carrera, pero sus diseños con formas extravagantes son cada vez más edificables, y varios de ellos se encuentran en construcción, de acuerdo a la web especializada en arquitectura ‘ArchDaily’.
Según esta arquitecta, nuestra forma de vivir está cambiando a un ritmo muy rápido y también la cara del entorno edificado, por lo que la infraestructura, a gran escala, y la tecnología e ingeniería ambiental, hidráulica y marina, necesitan aliarse para adaptarse a los cambios y redefinir los espacios habitables y los edificios. Algunos de los diseños conceptuales más recientes de Krasojevic permiten echar un vistazo a cómo imagina esta arquitecta las edificaciones del futuro y su visión resulta fascinante. He aquí algunos ejemplos.
Cueva- refugio
Esta cabaña consiste en un gran marco o armazón, con techo en forma de cúpula y hecho de una malla de fibra de carbono, que sirve para acumular nieve en su estructura, e imita el entorno circundante contorneado por precipicios y paisajes vertiginosos.
“La malla de carbono, se integra en el paisaje nevado y crea una cueva de nieve artificial “alrededor, debajo y desde dentro” de la cual puede excavarse y acumularse la nieve en distintos puntos, para retener el calor, desviar el viento y proteger a sus ocupantes, permitiéndoles habitar la estructura en una forma similar a una cueva de nieve natural”, según Krasojevic.
El marco de carbono atrapa aglomeraciones de nieve usándola como material aislante, y posibilitando “tallar” en dicha nieve habitaciones o nichos, para alojar a los ocupantes en su interior, así como conductos para ayudar a la circulación del aire.
Jardines que dan luz
Los jardines piezoeléctricos de trolebuses son una propuesta para la ciudad de Belgrado, donde estos vehículos eléctricos son uno de los principales medios de transporte público. Este proyecto prevé utilizar materiales piezoeléctricos que estarán incorporadas a una estructura arquitectónica, en forma de hélice, y al racimo suspendido de cables por donde circula la electricidad que mueve los motores y sistemas de los trolebuses.