Coronavirus de Wuhan, la alerta sanitaria que tiene al mundo en vilo

La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que el brote de esta nueva enfermedad es de alto riesgo global.

La OMS reconoce que no hay un tratamiento específico para el nuevo virus. Foto: AFP
La OMS reconoce que no hay un tratamiento específico para el nuevo virus. Foto: AFP

Pekín/Ginebra.

El coronavirus de Wuhan (2019-nCoV) ha causado alarma mundial por su rápida expansión en China, donde el número de casos supera ya los 7,700 y los fallecidos son 170, como muestra el hecho de que se han puesto en cuarentena ciudades enteras en el país para intentar contener su propagación.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que el brote de esta nueva enfermedad es de alto riesgo global, y debate hoy si declarar una emergencia internacional ante la aparición de los primeros casos en otros países de contagios a personas que no han estado recientemente en el epicentro de la epidemia.

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¿QUÉ ES UN CORONAVIRUS Y CÓMO ES EL DE WUHAN?

Los coronavirus son una familia de virus que recibe este nombre debido a unas formaciones con aspecto de espinas que los rodean, similares a una corona.

Hasta ahora, se conocían seis tipos de coronavirus: cuatro de ellos causaban síntomas similares a un resfriado común, y otros dos eran los responsables de enfermedades más graves, como el síndrome respiratorio agudo y grave (SARS, también originado en China) y el síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS).

Al tratarse de un virus, sólo puede multiplicarse a través de las células de otros organismos.

El de Wuhan es designado oficialmente por la OMS como "nuevo coronavirus" (2019-nCoV) al no haberlo identificado previamente en humanos.

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¿DÓNDE SE ORIGINÓ?

Los coronavirus son virus zoonóticos, es decir, se originan en animales y de allí saltan al ser humano bien por consumo de carne, contacto, por vía aérea u otras formas de transmisión.

El coronavirus causante del SARS se originó en civetas, un pequeño mamífero salvaje similar a un gato, y el MERS, en dromedarios.

Por ahora no está claro el origen del 2019-nCoV, pero el jefe del equipo chino de expertos que lo investiga, el reputado neumólogo chino Zhong Nanshan, afirmó que el virus es muy similar a uno encontrado en murciélagos en 2017, aunque no habría llegado directamente a los humanos: habría un animal "intermediario" que por ahora no se ha identificado.

Los primeros casos en humanos, 27 personas infectadas en Wuhan, fueron reportados por China a la OMS el 31 de diciembre de 2019, y muchos de esos pacientes habían visitado un mercado de marisco, pescado y animales exóticos en esa ciudad a orillas del río Yangtsé, que ya ha sido clausurado.

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¿CÓMO SE CONTAGIA Y CUÁL ES SU LETALIDAD?

Según la OMS, al ser un coronavirus, las vías de transmisión más probables son el contacto directo o por fluidos corporales generados en esputos o estornudos, así como a través de objetos inertes que pueden contaminarse con virus como prendas usadas o ropa de cama, aunque el virus puede estar activo en ellos sólo un tiempo.

Está confirmado que el contagio entre humanos, que aumenta el riesgo de epidemia, es posible.

Las cifras apuntan a que el de Wuhan se propaga mucho más rápido que anteriores coronavirus que generaron alertas internacionales, pero que su letalidad (un 2 % de los pacientes han fallecido) es menor que en el caso del SARS (10 %) o del MERS (35 %).

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¿EXISTE UN TRATAMIENTO EFICAZ O UNA VACUNA?

La OMS reconoce que no hay un tratamiento específico para el nuevo virus debido precisamente al conocimiento incompleto que aún se tiene de él, aunque matiza que eso no lo hace incurable: los pacientes reciben tratamiento con antivirales genéricos que contienen la infección, y algunos se han recuperado y fueron dados de alta.

El desarrollo de vacunas presenta el mismo problema, aunque laboratorios tanto dentro de China (en Shanghái, Hong Kong, Pekín) como en otros países (Rusia, Estados Unidos) ya investigan al respecto, con las previsiones más optimistas apuntando a que podrían lograrse resultados concretos en el plazo de unos 40 días.

La Prensa