Mexicanos se encuentran con sus difuntos durante el Día de Muertos   

La festividad del Día de Muertos, convertida ya en un símbolo dentro y fuera de México, fue catalogada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO en 2003.

Dos mujeres reflexionan frente al mausoléo donde descansan los restos de sus familiares en México durante el festejo del Día de los Muertos.
Dos mujeres reflexionan frente al mausoléo donde descansan los restos de sus familiares en México durante el festejo del Día de los Muertos.

Ciudad de México, México.

El olor a cera fundida se mezcla con el aroma de las flores de cempasúchil colocadas sobre las tumbas de los cementerios mexicanos, a los que miles de personas acuden para recordar a sus difuntos durante el tradicional Día de Muertos.

Frente a las tumbas, los visitantes montan coloridos altares en honor a sus seres queridos, a quienes les dedican cantos y rezos durante la madrugada del 1 y 2 de noviembre cuando las ánimas arriban del inframundo, según dicta esta tradición de raíz indígena.

"Se cree que los espíritus andan vagando por aquí, así que nos sentimos muy contentos de reencontrarnos con nuestros muertitos", dijo a la AFP Francisco Rubio, un comunicólogo de 68 años que visitaba el Panteón Dolores, ubicado en el oeste de Ciudad de México.

De acuerdo con esta celebración, que mezcla raíces indígenas con tradiciones cristianas de la época colonial española, la madrugada del 1 de noviembre las almas de los niños arriban provenientes del "Mictlán", como los mexicas llamaban al inframundo.

En tanto, el 2 de noviembre está dedicado a las ánimas adultas, a quienes reciben con alimentos y bebidas que han sido preparados una noche antes.

Aunque las costumbres de la festividad pueden variar entre las diferentes zonas de México, todas coinciden en el reencuentro entre vivos y muertos como el motor principal de la celebración más querida e importante para los mexicanos.

La festividad del Día de Muertos, convertida ya en un símbolo dentro y fuera de México, fue catalogada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO en 2003.

- Festejos masivos-

El gobierno de Ciudad de México organizó actividades alusivas al festejo, que este año iniciaron la semana pasada con un desfile masivo de "catrinas", el famoso personaje creado por el caricaturista José Guadalupe Posada en 1910, y al que esta semana se sumó una ofrenda en el Bosque de Chapultepec.

Este sábado, un megadesfile dedicado al Día de Muertos con énfasis en las raíces indígenas de la tradición transitó por la céntrica y turística avenida de Paseo de la Reforma.

Calaveras gigantes hechas de papel maché y cartón, danzantes calavéricos con atuendos de distintas etnias indígenas y mariachis con trajes con esqueletos bordados desfilaron al ritmo de las legendarias canciones mexicanas La Llorona y México lindo y querido.

El esmero por los disfraces también alcanzó a los espectadores.

Una pareja de novios optó por disfrazarse de la pintora Frida Kahlo (1907-1954) y su esposo, el muralista Diego Rivera (1886-1957), con unos enormes rostros de calaveras hechas de cartón. Los artistas fueron férreos defensores de las tradiciones ancestrales.

"Venimos así porque es una forma de luchar contra las tradiciones que opacan nuestras tradiciones como el Día de Muertos de Pixar (productora estadounidense) cuyo único objetivo es lucrar", comentó Eduardo Esquivel, caracterizado como Diego Rivera.

En México "celebramos este día que nos permite recordar a nuestros muertos de forma alegre. Al final la muerte es lo único seguro que tenemos, pero eso no significa que aplaudamos las miles de muertes violentas que hay en este país todos los meses", atajó Raúl Trejo, un estudiante de medicina vestido de campesino con traje blanco de manta, guaraches de piel, con el rostro negro y el cráneo delineado con gis blanco.

- Violencia y migrantes muertos -

Altares típicos de estas festividades se levantaron en varios puntos del país en protesta por los más de 40.000 desaparecidos y los 37.000 cadáveres sin identificar que hay en el país, según cifras oficiales.

Y en las ciudades fronterizas con Estados Unidos, Tijuana (noroeste) y Ciudad Juárez, el Día de Muertos también sirvió para recordar a los migrantes fallecidos.

Un grupo de artistas y activistas recordaron en Tijuana con un mural a los mexicanos y extranjeros muertos al cruzar la frontera con Estados Unidos.

"Ya son 8.839 los que han muerto hasta hoy, desde hace 24 años, cuando el gobierno norteamericano puso en marcha el Operativo Guardián", recordó Esmeralda Siú, presidenta de la Coalición Migrante.

En Ciudad Juárez decenas de personas albergadas en la Casa del Migrante se postraron frente al muro fronterizo, junto al mismo río por donde muchos de ellos cruzaron a Estados Unidos antes de regresar bajo el programa Permanecer en México, para esperar su proceso migratorio del lado mexicano.

En ese sitio se llevó a cabo una misa para recordar a los niños migrantes muertos en el último año en Estados Unidos y a las víctimas del tiroteo ocurrido el 3 de agosto en El Paso, Texas, que dejó 22 muertos, buena parte de ellos mexicanos. El atacante había divulgado un manifiesto denunciando una "invasión hispana" de Texas.

"El Día de Muertos es una expresión que se hecho masiva, en la que el mexicano ha modificado o incorporado nuevos elementos a la idea de la mexicanidad", explicó Octavio Murillo, director de acervos del Instituto Nacional de Pueblos Indígenas.