Más noticias

Polémico gesto: El Papa besa los pies de líderes de Sudán del Sur

Los líderes enfrentados de Sudán del Sur fueron invitados al Vaticano donde Francisco los sorprendió con el inédito gesto.

Francisco besó los pies del presidente de Sudán del Sur, Salva Kiir./AFP.
Francisco besó los pies del presidente de Sudán del Sur, Salva Kiir./AFP.

Roma, Italia.

El papa Francisco sorprendió con un inédito gesto este jueves al besar los pies del presidente de Sudán del Sur, Salva Kiir, y el jefe rebelde Riek Machar, exenemigos llamados a gobernar juntos el país en un proceso de pacificación promovido por el Sumo Pontífice.

El Papa invitó a los líderes de la nación africana a compartir dos días de retiro espiritual bajo el amparo de la Santa Sede en el Vaticano, donde abogó por el "respeto del armisticio" en Sudán del Sur.

Al final del retiro, el Papa sorprendió a los presentes al arrodillarse y besar los pies de Kiir y Machar.

Francisco espera que "las divisiones políticas y étnicas serán superadas y que habrá una paz duradera para el bien común de todos los ciudadanos, que sueñan con comenzar a construir una nación".

"EL pueblo espera su regreso al país, la reconciliación de todos sus miembros y una nueva era de paz y prosperidad para todos", subrayó el papa Francisco, que habla de una población "fatigada por los conflictos pasados".

Vea: Rusia acusa a EEUU de intentar dar golpe de Estado a Maduro

El país se hundió en el conflicto en diciembre de 2013 cuando Salva Kiir, un dinka, acusó a Riek Machar, su ex vicepresidente y miembro de la etnia nuer, de fomentar un golpe de Estado.

Exiliado en Jartum, Machar prevé regresar a Juba en mayo en el marco de la aplicación del acuerdo de paz.

Más joven país del mundo, Sudán del Sur, mayoritariamente cristiano, obtuvo su independencia de Sudán en 2011, luego de 22 años de conflicto. El país se vio sumido desde diciembre de 2013 en la guerra civil, surgida por la rivalidad entre Kiir y Machar.

Ambos firmaron en septiembre en Addis Abeba un nuevo acuerdo de paz que prevé compartir el poder y busca poner fin a cinco años de una guerra civil que causó más de 380.000 muertos y obligó a huir a cuatro millones de habitantes.