Tegucigalpa, Honduras
Los daños que provocaron las corrientes de la quebrada Ancha en la parte baja de la colonia Altos de Loarque son devastadores.
Son unas 20 familias que perdieron todas sus pertenencias, quedando apenas con las paredes de las viviendas.
Las calles quedaron inundadas de lodo rojizo.
En el caso de los adultos, desde tempranas horas se dedicaron a sacar los muebles empapados de las aguas achocolatadas, escenas que se observaron en la comunidad, un día después de las inundaciones.
Al menos un centenar de personas se encuentran prácticamente en la calle, pues la fuerte corriente que se formó al momento en que el cauce de la quebrada colapsó arrasó con todo lo que tuvo a su paso.
Con los ojos hinchados por el desvelo y las lágrimas derramadas ante la situación que les ha tocado experimentar, Walter Rodríguez (de 36 años) narró el drama que significó el haber hallado su casa inundada.