TEGUCIGALPA. Economistas de la Gerencia de Política Económica del Consejo Hondureño de la Empresa Hondureña (Cohep) destacaron ayer que “es preferible” utilizar una parte de las reservas internacionales antes que caer en el impago de la deuda pública.

“Es importante mencionar que es preferible la utilización de las reservas internacionales a caer en el impago de la deuda pública (default) cuando no se cuenta con el apoyo presupuestario internacional necesario, pero esta medida no puede ser utilizada sostenidamente por el Gobierno y una vez recuperada su posición fiscal, el Gobierno debe priorizar el fortalecimiento de la posición externa y la recuperación de las reservas internacionales”, explicaron.

En una conferencia de prensa ofrecida por los economistas del Cohep, Fernan Núñez, Marvin Oseguera, Alejandro Kafati, Jenny Antúnez, Obed García y Daniel López, aclararon que la utilización de este instrumento de política monetaria desencadena efectos positivos y negativos a largo plazo.

“Dado que el Banco Central de Honduras tiene dólares y necesita lempiras, este debería comprarlos en el mercado cambiario nacional, lo que provocaría un aumento de la demanda de lempiras, traduciéndose, a corto plazo, en una apreciación del tipo de cambio nominal, que a su vez provocará una apreciación en el tipo de cambio real”, dijeron los economistas, que aclararon que el análisis no corresponde a la posición oficial de Cohep.

La revaluación, a juicio de los economistas, se traducirá en un desincentivo a la exportación. “Existiría una apreciación del tipo de cambio respecto al dólar, los productores estarán menos incentivados a exportar sus bienes, lo que provocaría una reducción en las exportaciones de bienes finales del país”, explicaron.

Los economistas del Cohep plantearon que “el financiamiento al Gobierno mediante reservas internacionales debe suscribirse a inversiones públicas que generen condiciones habilitantes para el desarrollo y crecimiento económico; en el peor de los casos, a cubrir espacios presupuestarios que actualmente no tiene ni pueden llegar a obtener financiamiento. Por ejemplo: cubrir pagos de vencimientos de deuda a corto plazo. Los préstamos del Banco Central deben ir dirigidos solamente al Gobierno Central, dado que financiar gobiernos locales y/o empresas públicas disminuye la posición del Banco Central y podría generar riesgos macroeconómicos adversos”.

Recomendaron que “el contrato de préstamo debe contener cláusulas que protejan al Banco Central en el caso de que el Gobierno Central no pague su obligación a tiempo; por ejemplo: autorización para debitar dinero de las cuentas del Gobierno o colocar bonos soberanos a nombre del Gobierno” , manifestaron.