Un australiano, envalentonado por la considerable dosis de vodka que había bebido, se lanzó al mar y se peleó a mano limpia con un tiburón, informó ayer la prensa local.
El individuo, Phillip Kerkhof, bebía y pescaba en el espigón de la Bahía de Louth, en el sur de Australia, cuando empezó a sentirse molesto por la presencia de un escualo al que atraían sus cebos.
Kerkhof decidió tirarse al agua para atrapar al tiburón, de 1,30 metros, informó el propio pescador a la radio ABC.
“Llegué con precaución por detrás y me lancé para agarrarlo. Por increíble que pueda parecer, lo atrapé. Luchaba y, de repente, el animal se volvió para intentar morderme. Me dije: es
impresionante el efecto que puede hacer el vodka”, reflexionó en voz alta el australiano.
Temeroso
Cuando se dio cuenta de su temeridad, el pescador decidió abandonar a su presa.
“No es algo que recomiende. Pasada la resaca, pensé que había sido idiota por hacer algo así”, admitió Kerkhof, que pese a su temeraria acción sólo sufrió varios rasgones en sus pantalones.