A pocos minutos de Villanueva se localiza un lugar paradísiaco ideal para alejarse del bullicio de la ciudad y meditar en medio de los verdes pinares.
Se trata de la aldea La Esperanza, mejor conocida como El Venado, una comunidad donde la tranquilidad del paisaje se conjuga con la hospitalidad de los vecinos.
Se llega por una carretera de tierra que sube en medio de las faldas de la montaña, poblada de coníferas.
Al llegar a la cumbre, donde se ubica el centro de la aldea, se respira un aire libre de contaminación.
Los habitantes de El Venado aseguran que la aldea es un rincón en medio de la montaña que alberga a gente amigable y hospitalaria, la cual recibe a los visitantes con los brazos abiertos para mostrarles los encantos de la comunidad.
Uno de los atractivos de la aldea es el parque central que lleva el nombre del profesor mexicano Amado Abendaño, un ejemplar docente que impartió clases a varias generaciones.
Fundación
Durante sus 180 años de existencia la comunidad ha acumulado historias que con el tiempo se han añejado en la boca de los pobladores.
Hernán Meléndez, uno de los vecinos, se convirtió en el poeta del pueblo con sus composiciones en las cuales estampaba los acontecimientos más importantes del lugar. Este bardo, que no cursó más que la educación primaria, le cantó a las telenovelas cuando llegó la televisión a la comarca y también al primer carro que recorrió las calles del lugar.
Cuentan los viejos pobladores que el nombre 'El Venado' se debe a que antaño era común ver a estos animales de cola blanca pasear tranquilamente por la única calle de la aldea.
'Para seguir apreciando la belleza de esos animalitos hoy en día hemos mandado a hacerlos de cemento, a fin de que las nuevas generaciones no pierdan la identidad de la aldea', comenta Matías Reyes, uno de los residentes más antiguos.
Desarrollo
El funcionamiento de los servicios básicos ha contribuido al desarrollo de la aldea El Venado; actualmente los pobladores tienen energía eléctrica, agua potable y telefonía.
'Antes carecíamos de servicios básicos, pero ya disfrutamos de sus beneficios', dijo Reyes.
De interés
La aldea El Venado cuenta con tres mil hectáreas de bosque de pino. Los residentes no dejan que talen los árboles.