Juan Manuel, Juan Pablo y Óscar Manuel son los nombres conque bautizó don Santos López ayer a sus trillizos.
Los bebés nacieron en el Materno Infantil el pasado ocho de diciembre, sus padres necesitan ayuda para mantenerlos, pues son de escasos recursos económicos.
Historia
María Urbina, 31 años y Santos López, 52, residen desde hace ocho años en una esquina de las instalaciones de la cancha municipal de la colonia Ideal de esta ciudad.
“No pagamos nada, solamente cuidamos y nos dejan vivir aquí”, indicó López. Ambos son originarios de Copán.
Santos se dedica a la albañilería, actualmente no tiene trabajo y pide a las personas de buen corazón que le ayuden consiguiéndole trabajo o con dinero para alimentar a sus otros cuatro hijos. María vende refrescos, aunque a veces le va mal.
Realidad
Cuando llegamos a la humilde casa de los trillizos a dejarle ropa y pañales, María cocinaba en la hornilla, a pesar de que tiene prohibido realizar labores domésticas debido a que padece de anemia.
Alegría María Urbina cubre a los pequeños con un mosquitero, pues por las noches abundan los zancudos en su humilde casa de habitación.
Don Santos manifestó que hará todo lo posible para que todos sus hijos terminen aunque sea el sexto grado.
“Soy feliz con mis hijos comiendo sólo frijoles y arroz. Como sea mantendré a mis tres nuevos bebés”, aseguró.
En la casa tienen un televisor que no sirve. “En navidad no tendremos nada con qué divertirnos”, agregó María.
Los trillizos que nacieron en parto normal, a pesar de ser prematuros, están en buen estado de salud; pesan 1,800, 1,900 y 2,250 gramos, respectivamente. Gracias a nuestras publicaciones una señora les regaló una cuna y varias personas los han llamado para ayudarles.
Cómo ayudar
Las personas que deseen ayudar a Santos López y María Urbina donando ropa, leche, biberones y otros enseres para los trillizos pueden llamar al celular 862-6136, llegar a la cancha municipal de la colonia Ideal o a nuestras oficinas para que nosotros se los llevemos.
Clave
Transporte
El medio de transporte de Santos es una vieja bicicleta con la que sale a buscar trabajo todos los días.