02/04/2026
07:17 PM

Todo por un sueño

En Inland Empire, una zona del sur de California, que ostenta el título de mayor crecimiento inmobiliario en Estados Unidos por la demanda de inmigrantes, amaneció ayer sin obreros que activaran sus grúas porque con o sin permiso se unieron al boicot de “Un día sin inmigrantes”.

En Inland Empire, una zona del sur de California, que ostenta el título de mayor crecimiento inmobiliario en Estados Unidos por la demanda de inmigrantes, amaneció ayer sin obreros que activaran sus grúas porque con o sin permiso se unieron al boicot de “Un día sin inmigrantes”.

El ruido de los taladros y los motores de grúas a los que están acostumbrados los habitantes de los condados emergentes de Riverside y San Bernardino no se escucharon, y los jefes de obra así como los dueños de las constructoras quedaron más que sorprendidos por la ausencia de sus plantillas de obreros, la mayoría centroamericanos sin documentos.

”Sabíamos que nos veríamos afectados por la falta de trabajadores de construcción, pero nos sorprendió la falta de trabajadores y eso forzó el cierre de varios sitios de construcción”, dijo Jorge Villalobos, superintendente de construcción de la constructora Sunrise Homes.

Según Villalobos, cerca de 250 empleados, la mayoría de ellos trabajadores de construcción y de limpieza, faltaron al trabajo, luego que el viernes la gran mayoría de los patrones les dijeran que deseaban que se presentaran a trabajar como todos los días, pues en Estados Unidos el 1 de mayo no es feriado.

Los portavoces de varias constructoras en esta área del país, la de más rápido crecimiento urbano en todo Estados Unidos, de acuerdo a las estadísticas oficiales 2006, dijeron que el paro vivido ayer podría significar costos de millones de dólares.

Según las estadísticas, desde el año 2000 el condado de Riverside es el primero en el país en cuanto a crecimiento poblacional, con un promedio anual de 56,719 nuevos habitantes.

San Bernardino es el cuarto, detrás de Las Vegas y Phoenix, con un promedio anual de 24,742 nuevos residentes por año.

“A nosotros nos cuesta mucho dinero perder un día debido a que tenemos que terminar estas casas lo antes posible”, apuntó el superintendente, refiriéndose a los planes de vivienda que se erigen a lo largo y ancho de los desérticos valles del sur de California, a unos 140 km al noreste de Los Ángeles.

En las calles no se vio ningún obrero pues una gran mayoría se fue hasta el centro de Los Ángeles, donde convocaron sendas marchas para reclamar una reforma migratoria que no criminalice a los cerca de 12 millones de indocumentados que viven en Estados Unidos.

Daniel Weidman, portavoz de la constructora nacional KB Home, dijo que su empresa se vio más afectada en el sur de California en comparación a otros estados del país.

“En los condados de Riverside y San Bernardino tuvimos paralizadas varias obras. Para nosotros esto representa un problema porque trabajamos con una calendario estricto para las entregas de estas casas y vamos a tener que reponer la falta del día de hoy”, dijo preocupado Weidman.

Este constructor no quiso precisar el número de obreros que faltaron pero indicó que eran “varios cientos” los que no se habían presentado.

“Los dos condados suman más de 80 mil nuevos residentes cada año y de acuerdo a nuestras estimaciones más del 50% son hispanos que han ido abandonando las áreas de Los Ángeles y San Diego” por la burbuja inmobiliaria, dijo Husing.

Los otros sectores que emplean mayor número de personas son el de las cadenas de comida rápida, servicios de limpieza, agricultura y en todos éstos se registró un importante paro de las actividades.

En el Valle de Coachella, los granjeros lamentaron que sus campesinos, gran mayoría mexicanos y salvadoreños se sumaran al paro, en plena temporada de fresas.

Claves

Proceso

Legisladores deben conciliar el dicho proyecto con otro más duro aprobado por la Cámara Baja.

Apoyo

En Ecuador, Honduras y Guatemala hubo marchas con consignas contra la política migratoria.

Opiniones

“No venimos a hacer nada malo. Sólo para mantener nuestra familia porque nuestro país es tan pobre”.

Derrick Trundle

Jardinero hondureño

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“Día sin inmigrantes”, se tomaron calles de L A, San Francisco, Nueva York, Chicago, Denver, Milwaukee, Houston o Washington, para denunciar.

“Sueño con que no nos conviertan en criminales, que no haya redadas y que no construyan el muro”.

José Reyes

Mexicano

Cancilleres latinos en Washington

Los cancilleres de siete países latinoamericanos se reúnen desde ayer en Washington para buscar “un terreno común” con Estados Unidos sobre la reforma migratoria que debate actualmente el Congreso del país norteamericano, informaron organizadores y participantes.

Los cancilleres de los siete países se reunieron anoche en la residencia del embajador de Guatemala, tras un día en el que se produjeron manifestaciones por todo el país.

Hoy participarán en un evento titulado “En busca de un terreno común sobre la reforma migratoria estadounidense: un diálogo político entre Latinoamérica y Estados Unidos”, organizado por el Diálogo Interamericano, el Instituto de Política Migratoria y la edición española de Foreign Affairs.

Los cancilleres que estarán presentes son el mexicano Luis Ernesto Derbez, la colombiana Carolina Barco, el salvadoreño Francisco Estebán Laínez, el panameño Samuel Navarro, Normán Caldera de Nicaragua y Jorge Briz de Guatemala.

Los ministros de Relaciones Exteriores de varios países latinoamericanos se reunieron en los últimos meses para hablar de la reforma migratoria en Estados Unidos, tras la aprobación en diciembre por la Cámara de Representantes de una ley que preveía la construcción de un muro en la tercera parte de la frontera con México.

Casi medio millón de catrachos

Los 400 mil hondureños que comparten el sueño americano cumplieron su promesa de no comer alimentos estadounidenses.

Fue más que un paro de labores físico, fue un paro consciente, de protesta, de orgullo latino, no sólo es para pedir la legalización, sino para advertir a todos los indocumentados que la lucha es para estar atentos a las redadas que para la deportación ya se están haciendo.

Desde Nueva York, Las Vegas, Colorado, Nueva Orleáns, Atlanta, Houston, Los Ángeles y Washington, miles de hondureños participaron de diferentes maneras en la acción de protesta para hacerse sentir como hispanos.

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Los latinos residentes no le dieron la espalda a los ilegales.

Alentados por una gran cobertura mediática y el éxito de las protestas de hispanos que comenzaron a fines de marzo, los organizadores de la huelga, bautizada “Un día sin inmigrantes”, cosecharon sus mayores éxitos en Chicago y Los Ángeles, pero la protesta se extendió por todo el país.

Su lucha es conseguir que el senado legalice los 12 millones de inmigrantes indocumentados que venden su fuerza laboral, y sin la que la economía de este país no funcionaría tan exitosa o por lo menos sin déficit.

Los senadores se han estancado en aprobar la legislación, por un grupo conservador del Partido Republicano que se opone a permitir la legalización temporal de aquellos inmigrantes que llegaron hace más de cinco años.